La joven opositora cubana Rosa María Payá puso en jaque al gobierno de Cuba obligandolo a responder de la manera que lo hace siempre, trancando y prohibiendo.

El gobierno de Cuba prohibió la entrada al país de varios ex mandatarios y el Secretario General de la OEA que iba a recibir un reconocimiento de Rosa María Payá dejando evidencia al gobierno de la isla.

«La Embajada de Cuba en la República de Chile informa que una grave provocación internacional contra el Gobierno cubano fue gestada por un grupo ilegal anticubano que actúa contra el orden constitucional y que concita el repudio del pueblo, con el contubernio y financiamiento de políticos e instituciones extranjeras, a fin de generar inestabilidad interna y, a la vez, afectar nuestras relaciones diplomáticas con otros países», dice la nota del gobierno.

«Forma discreta y constructiva, realizó todas las gestiones a su alcance, para informar, disuadir y prevenir que se consumara la provocación, y lamenta profundamente su manipulación con fines políticos internos en Chile» dijo el gobierno de Cuba.

«Asiste el derecho soberano de decidir sobre el ingreso al territorio nacional de ciudadanos extranjeros y a defenderse de este tipo de actos injerencistas, dirigidos a subvertir el orden jurídico vigente en Cuba. La conducta de nuestras autoridades ha sido transparente e intachable» continuo el gobierno.


La negativa del gobierno cubano a permitir el evento ha tenido una gran repercusión internacional.