Miguel Díaz-Canel/Imagen de archivo

En la reunión del miércoles para analizar la pandemia en Cuba, el designado gobernante Miguel Díaz-Canel dijo que la jornada no había sido «favorable», ya que en solo un día reportaron tres nuevos decesos en la Isla, informa Diario de Cuba.


El sustituto de Raúl Castro terminó admitiendo que han perdido tiempo con al menos dos, de una veintena de pacientes confirmados con el Covid-19, que ahora se encuentran hospitalizados en estado grave.

«Hacía tiempo que nosotros no teníamos esa cantidad de fallecidos», indicó sobre las nuevas muertes asociadas al virus.

Ayer miércoles Cuba reportó 61 nuevos casos de la enfermedad, una cifra también bastante alta, teniendo en cuenta el promedio de casos diarios de coronavirus en la Isla.

Según ordenó Díaz-Canel el miércoles, «los protocolos con los vulnerables tienen que ser llevados al extremo. La persona que en esas condiciones resulte positivo o no, de inmediato hay que aislarlo y atenderlo con un grupo de protocolos que están establecidos y nos ayudan a levantar la inmunidad».


Al tiempo que pidió «más rapidez en la aplicación de las pruebas PCR y en la obtención de sus resultados, para evitar más contagios y comenzar los tratamientos enseguida».

«Cuando nos vayamos entrenando en un análisis riguroso y cada caso nos vaya dando elementos de actuación, vamos a sistematizar un grupo de acciones que nos van a ir llevando a eliminar o atenuar esas que podían ser consideradas malas prácticas en la atención a la pandemia», explicó el líder comunista en relación a los 17 pacientes en estado grave, de los que dijo se perdió tiempo a la hora de proceder en la atención médica.

Asimismo celebró la actitud de los habaneros en la primera noche del toque de queda y la calificó de «disciplinada». Y recordó que el aislamiento social es la acción principal para detener el contagio.

Sin embargo, se quejó de que las personas estuvieran en la calle durante el día, cuando la población tiene que salir a hacer colas, por la terrible escasez de alimentos y de artículos de primera necesidad.

Finalmente tuvo que admitir que las aglomeraciones en las colas sigue siendo un problema en medio de la transmisión del Covid-19 en La Habana.

Las autoridades provinciales, de conjunto con expertos y miembros del Grupo Temporal de Trabajo, diseñarán «nuevas maneras para acercar los abastecimientos principales a las comunidades y evitar que las personas se tengan que mover masivamente hacia los comercios», adelantó Díaz-Canel.