Funcionario retira la licencia a transportistas en Cuba, porque dejaron «descansar a los caballos diez minutos»/Imagen tomada de Diario de Cuba/autor de la foto: Osmel Ramírez Álvarez

Un funcionario de la Dirección de Transporte Municipal de Mayarí, apodado «El Duque», les retiró la licencia de transportación de pasajeros a tres cocheros en la mañana del lunes, de acuerdo a la denuncia de los cuentapropistas, por el hecho de «dejar descansar los caballos diez minutos entre viaje y viaje, recogió Diario de Cuba.


«A mí me dijo [‘El Duque’] que los caballos tenían que descansar en la casa, que en la piquera no pueden parar mientras hayan pasajeros esperando», reveló el cochero Mario Marrero, quien ha trabajado durante años en el sector.

«Pero imagínate tú, eso lo podemos hacer en una o dos vueltas, pero a la tercera hay que darles un diez, si no se infartan sofocados con el calor y el cansancio», explicó.

«Todos los cocheros estamos obligados a hacer ese receso de vez en cuando, hoy me la quitó a mí por casualidad, pero se lo puede hacer a cualquiera», añadió.

Según Marrero, «a ellos ellos no les importan los animales, ni la calle que está llena de baches, ni el sol que hay ahora en el verano. No sales de un bache y entras en otro, así llevas ocho pasajeros y el caballo parece que está cargando 20. Tampoco ahora hay miel de caña, pues no aparece en la calle a ningún precio por miedo a los operativos de la policía».


«Si los caballos se enferman o se mueren, al final ellos no pierden nada, el que se jode es uno que vive de esto y el pobre animal», lamentó el cubano, incómodo por toda la situación.

Identificados como Janner Ramírez y René, los otros dos cocheros a quienes le retiraron la licencia para operar.

«Los estamos citados para mañana [por hoy] a las dos de la tarde. A mí [‘El Duque’] en particular me dijo, aparte de que no podía descansar el caballo, que me había negado a cargar, porque algunos pasajeros mientras pasaba me preguntaron y dije que no iba a cargar», detalló Ramírez.

Los trabajadores por cuenta propia, contaron que el funcionario actuó con «prepotencia», no pudieron explicarle nada.

Janner comentó que los pasajeros le pusieron la «ruta sin consultar a nadie», y si llega a irse para otra ruta, diferente a la que tiene fijada, las autoridades le imponen 1.000 pesos de multa.

«Pero con esa gente no se puede ni hablar, son los que mandan y todo lo hacen a pantalones, como un chantaje. Uno no tiene ningún derecho ni vale nada para ellos. Nos tratan como basura», agregó.