Frei Betto, un fraile brasileño y conocido defensor de la dictadura en Cuba, aseguró que en la isla no hay hambre, sino que los cubanos tienen mucho apetito.


«En Cuba no hay hambre. ¡Pero los cubanos tienen mucho apetito! El gobierno gasta más de 2,000 millones de dólares al año para importar alimentos, incluso de Brasil, al que le compra, entre otras cosas, arroz y pollo…», dijo.

El conocido comunista culpó de la situación en Cuba a los Estados Unidos.

«A pesar de esa dramática situación, Cuba resiste. Toda la población, de casi 12 millones de habitantes, tiene acceso a una canasta básica mensual y a los sistemas de salud y educación de manera gratuita. No hay personas que vivan en situación de calle ni mendigos» dijo mintiendo abiertamente sobre la situación en Cuba.

«El cubano posee hábitos alimentarios que pueden perfectamente cambiarse, como la preferencia por el pan de trigo, un cereal importado. Cuba produce mucha yuca y tiene condiciones para adoptar también el pan de maíz y de harina de coco», precisó.

«La carne puede cederle un lugar mayor al consumo de frijoles, lentejas, espinaca, maní, soya y aguacate, ricos en proteínas. Aunque la Isla no cuenta con mucho ganado lechero, las nuevas generaciones ya se acostumbran a la leche y el yogurt de soya», afirmó.


Las declaraciones de Betto fueron hechas en la prensa oficialista de Cuba.