En agosto pasado Ford anunció que había renunciado a desechar los planes de trasladar la fabricación de la camioneta suburbana hatchback de China a Estados Unidos, por otra parte el presidente estadounidense Donald Trump dijo el domingo que los aranceles que impuso a productos del gigante asiático harían que el Focus Active pudiese armarse en territorio estadounidense:

“Esto es solo el principio. ¡Este vehículo puede ahora construirse en EEUU y Ford no pagará aranceles!”, escribió Trump en Twitter.

Pero pese a lo esperado, Ford aclaró a través de un comunicado, que “no sería rentable fabricar el Focus Active en Estados Unidos debido a las proyecciones de ventas de menos de 50.000 unidades anuales”.

El punto es que la multinacional estadounidense no comercializará el vehículo en Estados Unidos, Ford puede fabricar el auto “en muchas otras plantas en el mundo, así que si decidiera continuar vendiendo una variante del Focus en el mercado estadounidense, tiene más opciones antes que construirlo en Estados Unidos”, dijo Kristin Dziczek, del Centro de Investigaciones Automotrices.


Ford no tiene la disposición de invertir millones de dólares en equipo para construir la Focus Active en EEUU, ya que alega que no tendría una buena rentabilidad por las bajas ventas.

El fabricante de automóviles anunció en abril pasado su plan de suspender la fabricación de vehículos en Estados Unidos, con excepción del Mustang, auto emblemático, y se orientaría a las camionetas, más rentables, en mayo Ford dejó de fabricar sedanes Focus en la planta de Wayne, Michigan, de acuerdo al analista de AutoPacific, Ed Kim la idea se basaba en reducir la línea Focus a la versión Active e importarlos de China.

Mientras en EEUU el costo laboral de la fabricación de autos y autopartes es de 52 dólares por hora, en China es de unos 8 dólares.

(Con información de Mundo Hispánico)