Florida se adapta al fin del centavo y cambiará la forma de pagar en efectivo

Monedas de un centavo dólar. Foto: Video de YouTube de Noticias Telemundo

El estado de Florida se encamina hacia un cambio importante en la forma en que los consumidores realizan pagos en efectivo. Legisladores estatales han aprobado una iniciativa que permitirá redondear el total de las compras al múltiplo de cinco centavos más cercano cuando se pague con dinero en efectivo, una medida pensada para adaptarse a la eliminación gradual de la moneda de un centavo en Estados Unidos.

La propuesta surge después de que el gobierno federal decidiera suspender la producción del centavo, conocido como penny, debido a que su fabricación cuesta más de lo que vale la moneda. En ese contexto, varios estados comienzan a ajustar sus leyes para evitar problemas en las transacciones cotidianas cuando esta moneda empiece a escasear.


Florida se posiciona así como uno de los territorios que está tomando medidas anticipadas para modernizar su sistema de pagos y facilitar las operaciones comerciales sin depender de la moneda más pequeña del sistema monetario estadounidense.

La iniciativa legislativa que impulsa el cambio

El proyecto de ley que impulsa esta transformación fue presentado en la Legislatura estatal con el objetivo de establecer reglas claras para las transacciones en efectivo una vez que los centavos comiencen a desaparecer del mercado.

La medida recibió un respaldo abrumador en la Cámara de Representantes de Florida, donde fue aprobada con una votación de 111 a 1. Este amplio apoyo refleja el consenso entre legisladores de distintos partidos sobre la necesidad de adaptarse a un escenario económico en el que la moneda de un centavo tenga cada vez menos relevancia.

El proyecto, identificado como SB 1074, fue impulsado por el senador estatal Don Gaetz, quien defendió la iniciativa como una solución práctica para simplificar las transacciones comerciales y reducir los costos asociados al manejo de monedas de muy bajo valor.

La legislación establece las bases para que los comercios puedan aplicar el redondeo en las compras pagadas en efectivo, garantizando que el proceso sea uniforme en todo el estado.


Cómo funcionará el sistema de redondeo en las compras

El cambio no significa que los precios de los productos serán modificados. Las etiquetas de los artículos seguirán mostrando el valor exacto, incluyendo los centavos. La diferencia aparecerá únicamente en el momento de pagar en efectivo, cuando el total final de la compra no sea múltiplo de cinco centavos.

El sistema funciona mediante un mecanismo de redondeo equilibrado: si el total termina en uno o dos centavos, el monto se redondeará hacia abajo al múltiplo inferior y si termina en tres o cuatro centavos, se redondeará hacia arriba hasta cinco centavos.

Cuando el total termine en seis o siete centavos, se reducirá al múltiplo inferior de cinco centavos. En cambio, si finaliza en ocho o nueve centavos, se redondeará hacia arriba hasta el siguiente múltiplo de diez centavos. Las cifras que terminan en cero o en cinco centavos no se modificarán.

Este sistema está diseñado para que el redondeo sea equilibrado en el largo plazo, de modo que ni los consumidores ni los comercios se vean favorecidos o perjudicados de manera sistemática.

Los pagos digitales seguirán funcionando igual

Uno de los aspectos más importantes de la legislación es que los pagos electrónicos no se verán afectados por el redondeo. Las compras realizadas mediante tarjeta de crédito, tarjeta de débito, transferencias electrónicas o aplicaciones móviles continuarán cobrando el monto exacto hasta el último centavo.

Esto significa que el impacto práctico de la medida se concentrará principalmente en las personas que utilizan efectivo para sus compras diarias, mientras que quienes paguen de forma digital seguirán operando bajo el sistema actual. Este detalle es clave en un contexto en el que el uso de pagos electrónicos ha crecido significativamente en Estados Unidos durante la última década.

Por qué el centavo dejó de ser viable

En febrero de 2025 se dio a conocer la decisión de poner fin a la fabricación del penique. La medida la impulsó por el presidente Donald Trump, quien ordenó al Departamento del Tesoro detener su producción después de que se confirmara que acuñar cada moneda resultaba más costoso que su propio valor. De acuerdo con el informe anual de la Casa de la Moneda correspondiente a 2024, producir un solo centavo tenía un costo aproximado de 3,7 centavos.

El debate sobre la eliminación del centavo no es nuevo. Durante años, economistas y autoridades monetarias han señalado que la moneda perdió gran parte de su utilidad en la economía moderna. Uno de los principales problemas es el alto costo de producción. Fabricar un centavo cuesta varios centavos al gobierno federal, lo que genera pérdidas constantes para el sistema monetario.

Además, el valor adquisitivo del centavo ha disminuido drásticamente debido a la inflación acumulada durante décadas. Hoy en día, es difícil encontrar productos que cuesten menos de unos pocos centavos, lo que ha reducido su importancia en las transacciones comerciales.

También se argumenta que el centavo ralentiza las operaciones en tiendas, aumenta los costos de transporte y almacenamiento de monedas y complica el manejo de efectivo para los comercios. Por estas razones, muchos expertos consideran que su eliminación era una cuestión de tiempo.

Otros estados ya exploran el redondeo en las transacciones en efectivo

Florida no es el único estado que se prepara para adaptar su sistema comercial ante la progresiva desaparición del centavo. En distintas partes del país legisladores y autoridades económicas han comenzado a estudiar o implementar mecanismos similares para facilitar las transacciones en efectivo cuando esta moneda deje de circular con normalidad.

Uno de los casos más citados es el de Arizona, donde el poder legislativo aprobó recientemente una normativa que establece reglas claras para el redondeo de las compras pagadas en efectivo. Bajo este sistema, los totales que terminan en uno o dos centavos se ajustan hacia abajo al múltiplo inferior de cinco centavos, mientras que aquellos que finalizan en tres o cuatro centavos se redondean hacia arriba.

El mismo principio se aplica cuando el total termina en seis o siete centavos, que se reducen al múltiplo inferior, o en ocho y nueve centavos, que se elevan al siguiente múltiplo de diez centavos. Con esta fórmula se busca que el ajuste sea equilibrado y no represente una ventaja permanente ni para el comercio ni para el consumidor.

En el estado de Washington también se debate una iniciativa legislativa que permitiría aplicar este mismo sistema de redondeo en las compras pagadas en efectivo. La propuesta surgió después de que numerosos comercios reportaran dificultades para entregar cambio exacto debido a la creciente escasez de monedas de un centavo. Los promotores del proyecto sostienen que establecer reglas claras evitaría confusión entre clientes y comerciantes si el centavo deja de producirse de forma definitiva.

Indiana es otro estado donde se han planteado regulaciones similares. Allí, algunas normas ya permiten redondear el total final de una compra cuando se paga en efectivo, siempre que el ajuste se aplique al monto total de la transacción —incluidos los impuestos— y no al precio individual de cada producto. El objetivo es garantizar transparencia en el proceso y evitar alteraciones en los precios originales de los artículos.

Otros territorios, como Utah y Nueva York, también han discutido iniciativas para establecer directrices oficiales sobre cómo manejar las transacciones en efectivo en un escenario sin centavos. En varios de estos casos, las propuestas toman como referencia el modelo aplicado en Canadá y otros países que ya eliminaron monedas de bajo valor y adoptaron sistemas de redondeo sin provocar distorsiones en los precios.

El avance de estas iniciativas refleja una tendencia creciente en Estados Unidos. Ante la suspensión de la producción del centavo y la falta de una regulación federal específica sobre cómo manejar las transacciones en efectivo sin esta moneda, varios estados están tomando la iniciativa para establecer reglas propias. De consolidarse estas reformas, el país podría entrar en una etapa de transición en la que cada estado adopte mecanismos similares para adaptarse a una economía donde el centavo, poco a poco, deje de tener un papel relevante en las compras cotidianas.

Qué pasará con los centavos que ya están en circulación

Aunque el gobierno federal decidió suspender la producción del centavo, las monedas que ya están en circulación seguirán siendo legales para realizar pagos. Esto significa que los consumidores podrán seguir utilizándolas durante el tiempo que permanezcan en el sistema.

Sin embargo, muchos de estos centavos terminan almacenados en hogares, frascos o alcancías, lo que reduce su circulación real. Con el paso del tiempo, la disponibilidad de estas monedas disminuirá gradualmente, lo que hará que el sistema de redondeo cobre mayor importancia.

Impacto en comercios y consumidores

La posible eliminación del centavo y la implementación del sistema de redondeo en las transacciones en efectivo tendrá implicaciones tanto para los comercios como para los consumidores, aunque expertos señalan que el impacto real en los precios será mínimo.

Para los comercios, la medida podría simplificar las operaciones diarias en las cajas registradoras. Muchos establecimientos han señalado durante años que manejar monedas de un centavo aumenta el tiempo de cada transacción y genera costos adicionales asociados al transporte, almacenamiento y conteo de monedas. Con el sistema de redondeo, las operaciones en efectivo podrían volverse más rápidas, especialmente en supermercados, restaurantes y pequeños negocios donde el volumen de transacciones es alto.

Además, los comercios también podrían experimentar una reducción en los costos logísticos relacionados con el manejo de monedas de bajo valor. Empresas de transporte de valores y bancos han advertido que procesar grandes cantidades de centavos implica gastos que muchas veces superan su utilidad dentro del sistema monetario.

Para los consumidores, el cambio será prácticamente imperceptible en la mayoría de las compras. El sistema de redondeo está diseñado para estar equilibrado, lo que significa que en algunas transacciones el total final podría redondearse hacia arriba y en otras hacia abajo. A largo plazo, estas variaciones tienden a compensarse.

Los expertos también destacan que el impacto sería aún menor debido al crecimiento constante de los pagos electrónicos. En Estados Unidos, una proporción cada vez mayor de las compras se realiza con tarjetas, aplicaciones móviles o transferencias digitales, métodos que continuarán cobrando el monto exacto hasta el último centavo.

Un cambio pequeño con impacto simbólico en la economía

Aunque la eliminación del centavo puede parecer un ajuste menor, representa un cambio simbólico en la historia económica de Estados Unidos. La moneda de un centavo ha estado presente en la vida cotidiana del país durante más de dos siglos y forma parte de la identidad monetaria estadounidense.

Sin embargo, los cambios tecnológicos, la digitalización de los pagos y el aumento de los costos de producción han llevado a replantear su utilidad en la economía moderna. Con esta iniciativa, Florida se coloca a la vanguardia de un proceso que podría extenderse a otras partes del país, marcando el inicio de una transición gradual hacia un sistema de pagos donde el centavo deje de tener un papel relevante en las transacciones diarias.


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