El lujoso estilo de vida que podía permitirse Iván Valdés, gerente de nivel medio de Aeropuerto Internacional de Miami, llevó a las autoridades a descubrir que se estaba embolsando el dinero por pagos excesivos de lámparas LED.

Según reporta El Nuevo Herald, el negocio ilegal costó a los contribuyentes más de 5 millones de dólares y que pudo haberse descubierto antes.

Ahora Valdés, quien comenzó cortando el césped y llegó a ser el encargado de modernizar la iluminación en el aeropuerto, enfrenta una condena de siete años por cargos estatales y federales como organizador del fraude.

Durante este proceso, Valdés, además de ejercer su papel, demoró el proceso de licitación y amañó la situación para que la empresa Global Electrical & Lighting Supplies, dirigida por su amigo Rolando Pérez, fuera la escogida.


«En algún momento del 2013 —un año antes que la policía y la fiscalía comenzaran una investigación— Valdés se acercó a su jefe con una vaga oferta de negocios que ofrecía una caja llena de efectivo la mañana siguiente”, según informa El Nuevo Herald.