La delegación de los Estados Unidos presente en la Asamblea General de las Naciones Unidas, ha anunciado que este año se abstendrán de votar en contra de la Resolución que presentaría ante esa instancia la delegación cubana, para exigir el cese del embargo financiero y económico a la isla de Cuba.


Muchas han sido las voces de apoyo a tal decisión, tomada por el gobierno del presidente norteamericano, Barack Obama.

Desde la Habana, Miriam Celaya, una voz opositora al gobierno en la isla dijo que le parecía que el gobierno estadounidense estaba marcando «una señal»

«El gobierno estadounidense está a favor del levantamiento del embargo, la política es de acercamiento; y yo creo que está forzando al gobierno cubano a dar pasos positivos», agregó.

Por otra parte Berta Soler, líder del movimiento Damas de Blanco, hablando a nombre del movimiento que preside, le pidió al Gobierno de los Estados Unidos que mantenga el embargo, ya que según ella, «el embargo no es contra el pueblo de Cuba, sino contra el régimen cubano”.

Del mismo modo fueron críticos hacia el paso dado por la administración demócrata, figuras de peso en la política norteamericana como Bob Menéndez, Marco Rubio y Mario Díaz-Balart.


El primero dijo que no se estaba defendiendo una ley bipartidista y eso (el voto de abstención), era una vergüenza, una palabra que también utilizó el congresista Mario Díaz-Balart.

Marco Rubio argumentó que «el Embargo está codificado en las leyes norteamericanas».

«Este tiene el doble propósito de evitar lleguen al gobierno de la habana los fondos para que mantenga la politica de represión contra los ciudadanos cubanos, y para darle la libertad a ese pueblo”, manifestó Rubio.