Fidel Castro dio varios discursos incendiarios en los primeros años de la revolución muchos de ellos refiriéndose a la juventud y a los homosexuales.


Castro atacó a los jóvenes por su manera de vestir y reunirse en las calles de la ciudad a los que llamó extravagantes

Castro durante años reprimió no solo a los que pensaban diferente si no los que también actuaban diferente ya sea por orientación sexual, religiosa y eran simplemente libres.