El FBI y otras cinco agencias policiales y de inteligencia han colaborado durante meses en una investigación sobre los intentos de Rusia de influir sobre las elecciones presidenciales del noviembre pasado, incluido si dinero del Kremlin benefició en secreto al ahora presidente electo Donald Trump, reportó el Nuevo Herald.

Las agencias que participan en la investigación son el FBI, la CIA, la Agencia de Seguridad Nacional, el Departamento de Justicia, la Red de Operaciones contra Delitos Financieros del Departamento del Tesoro y representantes del director de inteligencia nacional.

Los investigadores estudian cómo el Kremlin puede haber movido dinero para ayudar en secreto a que Trump ganara. Una de las alegaciones contempla si un sistema que normalmente se usa para pagar a pensionistas rusoamericanos se usó para pagar a algún hacker de correos electrónicos en Estados Unidos, o para entregar dinero a intermediarios, que entonces hubieran pagado a los hackers.

El grupo de trabajo informal comenzó a explorar una posible interferencia rusa la primavera pasada, mucho antes que el FBI recibiera información de un ex oficial de inteligencia británico contratado para desarrollar investigaciones no verificadas y políticamente dañinas sobre Trump, según las fuentes, quienes hablaron a condición de no ser identificadas debido a la naturaleza sensible de la pesquisa.


Trump, que asumirá el cargo este viernes, ha dicho que cree que Rusia participó en el hackeo y ha calificado de “una cacería de brujas política” y “un invento total” las alegaciones de que él o sus asociados estuvieron involucrados en el asunto.

Trump no ha dicho si mantendrá en su cargo al director del FBI, James Comey. El resto de los jefes de inteligencia y otras agencias policiales nombrados por Trump heredarán la investigación, cuyo resultado pudiera tener consecuencias nacionales e internacionales.

El equipo de transición de Trump no respondió a una solicitud de comentario sobre la investigación.

La BBC reportó que el FBI había obtenido una orden judicial el 15 de octubre del Tribunal de Vigilancia de Inteligencia Extranjera (FISA) que da acceso a los investigadores a registros bancarios y de otro tipo sobre pagos y transferencia de fondos potenciales relacionadas con Rusia. Una de las fuentes de McClatchy confirmo el informe.

Susan Hennessey, antigua abogada de la Agencia de Seguridad Nacional que ahora trabaja en la Brookings Institution, dijo que no tenía conocimiento de que se hubiera emitido una orden judicial a tenor con la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera.

Durante meses, Trump se ha expresado positivamente sobre Putin. A principios de enero, dijo en Twitter que “sólo los estúpidos o los tontos” pensarían que es negativo tener buenas relaciones con Rusia.

“Cuando yo sea presidente, Rusia nos respetará mucho más que ahora y los dos países quizás trabajen juntos para solucionar algunos de los grandes problemas que afectan al MUNDO”, tuiteó Trump la semana pasada.