El Tribunal Supremo de Cuba ratifica y eleva la condena para amigos y familiares de Orelvis Olivera Amador, un cubano preso en Estados Unidos por estafa al Medicare, el Gobierno de la Isla considera a estas seis personas allegadas al reo, «terceros beneficiados o testaferros», informa Diario de Cuba, citando al medio oficialista Escambray.


Olivera Amador no sólo ha sido acusado en EEUU por desfalcos al Medicare, sino que también enfrenta cargos por lavado de activos, y otros delitos asociados, que cometió en su provincia natal Sancti Spíritus y en La Habana.

El cubanoamericano era uno de los titulares de la sucursal Acclaim Home Health Care Inc en la Florida, y usó esta compañía para facturar 8 millones de dólares por créditos fraudulentos al Medicare.

Según Diario de Cuba, el programa federal desembolsó alrededor de 7.300.000 a la sucursal, de la que Olivera Amador era titular, por servicios que la entidad nunca prestó.

La Fiscalía Provincial de Sancti Spíritus desarrolló un acto administrativo contra este ciudadano, originario de esa provincia, y residente en EEUU, teniendo en cuenta las posibles ramificaciones en el país caribeño de las actuaciones de Olivera Amador al margen de la Ley, así como también lo hizo contra sus testaferros o beneficiados en Cuba.


El patrimonio ilegítimo confiscado del acusado alcanzó la cifra de más de 6.436.900 pesos en moneda nacional, un auto, cuatro viviendas, cuentas bancarias, dinero en efectivo y otros bienes.

Olivera Amador usó también el dinero estafado para remodelar algunas de sus propiedades en a Isla, adquirir materiales de la construcción y pagar la mano de obra.

El cubanoamericano y sus testaferros contaban con la paladar Zaza de Medio, y otro del mismo tipo en la ciudad de Yayabo, así como un lujoso hostal en el Vedado, La Habana.

En Cuba fueron acusados Olivera Amador y otros 13 implicados en los delitos de lavado de activos, evasión fiscal, evasión fiscal de carácter continuado, falsificación de documentos públicos y enriquecimiento ilícito.

Según la Sala Primera de lo Penal, perteneciente al Tribunal Provincial Popular (TPP), entre los «prestanombres» se encontraban la madre del cubano preso en EEUU, otros familiares y un amigo de Olivera Amador.

Quienes fueron involucrados en los delitos mencionados más arriba, también enfrentan cargos por declarar sumas inferiores a las reales a los funcionarios públicos, incluidos los de la Oficina Nacional de la Administración Tributaria (ONAT), para evadir impuestos.

Al cierre del caso, la justicia de la Isla solo absolvió a uno de los 14 implicados en la causa 136 de 2017.

El Tribunal Supremo Popular (TSP) ratificó las condenas impuestas por el TPP a once de los acusados, y las elevó en dos implicados.

El principal acusado, quien cumple condena en territorio estadounidense, ha recibido una pena de diez años de privación de libertad, por lavado de dinero en Cuba.