Exigen investigación por la muerte de una madre cubana que padecía VIH/Imagen tomada de Martí Noticias

En la más absoluta miseria falleció en el reparto Villa Josefa, de la ciudad de Santa Clara, una madre cubana de 34 años, enferma de VIH, dio a conocer Yanisbel Valido del grupo opositor Cuba Independiente y Democrática, CID, reporta Martí Noticias.


Según la opositora, Anisleidis Suárez Arrechea pasó sus últimos días «en pésimas condiciones en una casita que el Gobierno le dio por ser un caso social, pero el inmueble está en muy mal estado, le falta una buena parte de las tejas, tiene filtraciones y cuando llueve el agua entra por el techo y las ventanas, las paredes están desconchadas y el piso con hendiduras donde se alojan las ratas. Se está cayendo a pedazos».

La mujer residía en aquel lugar con su hijo de diez años, el pequeño está operado de la cabeza, «tiene una válvula insertada en el cerebro».

«No tenían cama, dormían en un colchón en el suelo, no tenía fogón de gas ni eléctrico, ni ollas, ni apenas comida, ni sábanas, ni toallas, nada…», detalla la denuncia.

Valido agregó que Arrechea y su hijo «malvivían del dinero que ganaba vendiendo vituallas en las calles».


En muchas ocasiones ambos no tuvieron alimentos para satisfacer el hambre, mayoritariamente «cuando ella hacía crisis por su enfermedad».

En diciembre del año pasado, Arrechea envió una carta a las instancias provinciales del Partido Comunista, y el Gobierno pidiendo asistencia económica para aliviar su lamentable situación.

El CID la ayudó a formular la queja, enfatizando que por su enfermedad, y ser la madre de un menor, que la cuidaba en sus crisis, su problema requería mayor y rápida atención.

No obstante, y tristemente Anisleidis murió esperando a que alguien pudiera socorrerla, pero no sucedió.

Internada en el hospital Celestino Hernández de la capital villaclareña el pasado 22 de septiembre, Suárez Arrechea falleció a los tres días de haber sido dada de alta en la vivienda en malas condiciones.

Cuba Independiente y Democrática detalla que la madre fallece sin acceso a medicamentos que necesitaba, con desnutrición, y dejando «al garete a un niño de diez años».

La Defensoría del Pueblo del CID exige se determine la responsabilidad en la muerte de esta mujer, ya que supuestamente «de hambre y VIH no debía morir nadie en Cuba», de acuerdo al discurso del castrismo.