Exempleado del Hotel Biltmore enfrenta cargo de hurto tras desaparecer casi 8,000 dólares en comida

Patrulla de Coral Gables frente al Biltmore. Imagen creada con IA. Foto: Chat GPT

Un inventario de cocina y las cámaras de seguridad llevaron a investigar a un exempleado del Hotel Biltmore, en Coral Gables, acusado de sustraer alimentos valorados en más de $7,854. Las autoridades identificaron al detenido como Diego Alfredo Medina-Acosta, de 37 años.

Entre los productos reportados como faltantes figuran 192 colas de langosta, además de panceta de cerdo, camarones, calamares y pargo. Medina-Acosta enfrenta un cargo de hurto mayor, según los reportes sobre su arresto. Las acusaciones deberán resolverse en el proceso judicial.


Un inventario en Excel encendió las alarmas

La investigación comenzó después de que el director de seguridad y el chef ejecutivo del Biltmore notificaran a la policía sobre la desaparición de numerosos productos de la cocina y las áreas de almacenamiento.

El chef explicó a los investigadores que el establecimiento llevaba un registro de inventario en Excel, actualizado semanalmente. Al revisar las existencias, detectó faltantes significativos para los que no encontraba justificación.

Según WSVN, la gerencia comunicó las irregularidades a las autoridades el 16 de septiembre. La revisión posterior incluyó las grabaciones de vigilancia y los movimientos del trabajador dentro del hotel.

Las langostas concentraban la mayor parte de las pérdidas

El producto más costoso del inventario presuntamente sustraído eran las 192 colas de langosta, valoradas en $6,525. El informe también detalló la desaparición de 116.7 libras de panceta de cerdo, con un valor de $637.18, y 30 porciones de pargo de corte central, estimadas en $273.

A esos faltantes se sumaron calamares limpios valorados en $137.40, leche de coco por $98.32, camarón crudo por $89.30, chorizo argentino por $54.28 y ñoquis de papa por $39.88. La relación de productos muestra que las sospechas abarcaban distintos alimentos almacenados para el funcionamiento de la cocina del hotel.


Un carrito con langosta quedó bajo la lupa

De acuerdo con el reporte de arresto, las cámaras captaron a Medina-Acosta llegando antes del horario previsto para su turno y accediendo a espacios donde se guardaban los alimentos faltantes. Los investigadores también señalaron que utilizaba distintas zonas para entrar y salir, en lugar del acceso destinado a los empleados.

Una de las secuencias examinadas mostró al trabajador retirando un carrito con una cantidad considerable de langosta. Según la descripción policial, cuando devolvió el carrito ya no contenía la misma carga. Estas observaciones forman parte de la evidencia descrita por las autoridades para sustentar la acusación.

Las explicaciones que dio a los investigadores

Durante su entrevista con la policía, Medina-Acosta afirmó que registraba su entrada temprano porque quería adelantar sus tareas. El informe señala que los empleados no tenían permitido marcar antes de su turno programado. También explicó que, después de permanecer unos diez minutos en el trabajo, regresaba a su vivienda para dejar ropa sucia y luego volvía al hotel.

Sobre el traslado de las langostas, sostuvo que las retiraba para descongelarlas. Sin embargo, según el reporte policial, no pudo explicar por qué faltaban cuando devolvió el carrito.

El documento añade que renunció antes de que la administración pudiera despedirlo. El chef indicó que, tras su salida, los inventarios comenzaron a registrar una cantidad considerablemente mayor de alimentos restantes.

Fianza y una retención migratoria

Durante la comparecencia judicial, la jueza Mindy Glazer encontró causa probable, fijó una fianza de $2,500, designó a la Oficina del Defensor Público para representarlo y le ordenó mantenerse alejado del Biltmore.

Los reportes también señalaron una retención migratoria sobre Medina-Acosta, identificado como ciudadano uruguayo. Esa circunstancia podría impedir su salida inmediata aunque pagara la fianza; no equivale a una decisión definitiva de deportación.

La administración del hotel expresó que mantiene una política de tolerancia cero frente al robo y respaldó los resultados de la investigación. Entretanto, Medina-Acosta conserva la presunción de inocencia mientras el caso se tramita ante la justicia.


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