Foto: Captura de Pantalla OnCuba

Agustín Marquetti, expelotero cubano quien hizo historia en su momento cuando formaba parte del equipo Industriales de béisbol en Cuba, después de 8 años residiendo en Estados Unidos, fue de visita a la Isla junto a su esposa, notando muchos cambios en su primera impresión tras tanto tiempo alejado de su país natal.


En declaraciones al sitio web Swing Completo, que informa sobre el béisbol cubano y sus peloteros, Marquetti, una vez en Cuba y en el Casino Deportivo donde residió antes de establecerse en EE.UU., comentó que permanecerá 15 días en la capital habanera.

Asegura el reconocido expelotero que a pesar de sus logros deportivos alcanzados en su patria, nunca tuvo una vida como la que logró en el país estadounidense:

“Siendo pobre allá (EE.UU.) me siento y vivo como rico, porque yo lo comparo con mis tiempos aquí, cuando no tenía nada. Ahora soy feliz, estoy viviendo en el paraíso”, agregando mientras sonreía:

“Allá lo tengo todo, me fui por mis hijos y hasta el momento no me arrepiento porque he podido cumplir dos de mis grandes sueños; viajar a Miami y tener un Mercedes Benz”

No obstante los cambios observados que lo impresionaron a su llegada a la tierra natal, después de 8 años ausente, fue recibido muy bien por sus vecinos, que lo invitaron a jugar dominó, actividad que disfruta  en estos tiempos.


. “Mi rutina se resumen en eso, me levanto, hago algunas cosas en la casa y cerca del mediodía me reúno con los demás ancianos del vecindario a jugar dominó”, comentó el ex primera base, agregando en tono burlón:

“Aunque no es lo mismo, a ellos se les olvidan las fichas, a mí no, porque hago muchos ejercicios para mantener activas mis neuronas”

 Un momento histórico vivieron los aficionados del béisbol que aún no logran olvidar cuando en un juego el 19 de enero de 1986, Marquetti logró poner en pie a los aficionados  en las gradas del Estadio Latinoamericano, cuando realizó un Jonrón histórico, decidiendo la victoria del equipo Industriales donde jugaba, entre otros logros alcanzados.

Tuvo tanta relevancia entre el ámbito beisbolero y sus aficionados, que el personaje Ruperto del programa humorístico “Vivir del Cuento”, interpretado por Omar Franco, su personaje se mantuvo en coma por 20 años cuando el jonrón histórico del 1986 le golpeó la cabeza cuando se encontraba en las gradas.