La disponibilidad de los medicamentos en Cuba es “bastante baja”, según revela un sondeo de la revista estatal Bohemia que abarcó siete municipios capitalinos y las provincias de Mayabeque, Sancti Spíritus y Ciego de Ávila.


Tras indagar a 140 personas mayores de 35 años en las referidas regiones, el estudio dio a conocer que seis de cada diez cubanos “se las ingenian para conseguir por otras vías las medicinas en falta”.

“Tocados por la suerte, al 20% de los pacientes les regalan el medicamento que necesitan, mientras un 10% lo recibe del exterior. Pero de cada decena, seis lo adquieren en la pillería de la calle y uno lo forrajea directamente en el dispensario, de una reservita que por casualidad tiene el farmacéutico”, precisa la publicación.

De igual forma, la pesquisa denota que son mayormente los medicamentos para la presión los que están en falta, como el enalapril, y un diurético utilizado en ese tratamiento: la clortalidona. Según explica el sitio, en Cuba, más de un millón de pacientes utiliza un antihipertensivo de por vida.

El reportaje se refiere además a las violaciones de la ley relacionadas con los fármacos. En Mayabeque, la Unidad Provincial de Investigación Criminal y Operaciones tramitó el expediente No. 551 de 2015, contra tres ciudadanos implicados en la venta ilícita de metilfenidato con fines de lucro.


Este medicamento es solo prescriptible para niños -explica- y su venta es controlada por ser una sustancia psicotrópica.

La ruta por la que transita una medicina es bastante vulnerable, dijo a Bohemia Yosmany Tamayo, jefe de la farmacia principal del Cerro.

“Desde donde se produce hasta el destino final, que es el paciente, se pueden violar muchas cosas y es así como puede ir a parar al mercado negro. Empezando por donde está la materia prima: si no se toman las medidas para salvaguardarla, puede que se sustraiga y se haga una fábrica ilegal de medicinas, como ha sucedido. Después, en la droguería (almacenes que distribuyen los fármacos a las boticas), si hay alguna fisura organizativa, se pueden sustraer medicamentos”, afirmó.

Por su parte, el licenciado Eduardo Linares Rivero, jefe técnico de la Empresa Provincial de Medicamentos del Este, en La Habana, comentó que en una inspección reciente detectaron recetas falsas, validadas con el número de profesional de algunos médicos que partieron al extranjero y sus cuños quedaron en posesión de familiares.

También sorprendieron a dependientes de farmacias con recetas en blanco en su poder, y cuños falsos con el nombre de un policlínico y un médico; entre estos, incluso, descubrieron uno que respondía a la “Dirección Provincial de Salud de Santos Suárez”, siendo Santos Suárez un barrio capitalino, no una provincia.

De los 801 productos del cuadro básico de medicamentos en Cuba, la industria farmacéutica nacional, liderada por Biocubafarma, está encargada de producir 499. Por su parte, la empresa Medicuba tiene en su agenda importar el resto, con una cartera que oscila en unos 100 millones de dólares para ese fin.

“Al cierre de febrero, las faltas llegaron a 93 (el 12 por ciento del total del cuadro básico de medicamentos). De estos, 77 fueron de la industria cubana y 16 de los importados (…) Cero faltas nunca hemos tenido.

Pero a principios de 2016 se movió entre 30 y 40 medicamentos, aunque algunos tienen sustitutos y, por tanto, es menor el impacto negativo.”, explicó el doctor Emilio Delgado Iznaga, director nacional de Medicamentos y Tecnologías Médicas del Minsap.

Según destaca el doctor, se están buscando nuevas formas para un mayor control del Minsap, “por la vía que sea”, sobre las farmacias, “que no solo tiene un componente económico, sino también en relación con la prescripción y el aseguramiento de la demanda”, concluyó.