Sylvia Burwell, secretaria de Salud estadounidense, destacó la cooperación en medicina como una de las áreas en las que más puede avanzar la nueva relación entre Cuba y Estados Unidos, luego de que ambos países firmaran este jueves un acuerdo para la investigación en la lucha contra el cáncer.


La secretaria de Salud explicó que el último paquete de medidas del presidente Barack Obama para relajar el embargo, en vigor desde el 17 de octubre, permite a Estados Unidos adquirir medicamentos fabricados en Cuba.

Entre las posibilidades concretas mencionó el uso en pacientes estadounidenses de la vacuna terapéutica contra el cáncer de pulmón «Cimavax EGF», desarrollada por el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) de la isla.

«La ciencia cubana ha tomado un enfoque completamente nuevo a la inmunoterapia, y han desarrollado soluciones completamente diferentes» declaró a la revista «Science» Thomas Schwaab, jefe de estrategia, desarrollo comercial y alcance del Roswell Park.

El representante del Instituto con sede en Buffalo, New York espera obtener el permiso de la FDA para probar el fármaco en Estados Unidos con pacientes en estado avanzado de cáncer de pulmón.

«Somos optimistas porque los pasos que estamos dando van a facilitar este tipo de acuerdos en materia de salud, no solo sobre el cáncer. Creo que podemos aunar esfuerzos y espacios en áreas en los que beneficios son mutuos», señaló Burwell a la prensa.