Luego de que una presunta víctima de los ataques acústicos denunciara que la actual administración estadounidense gestionara “mal” y con parsimonia los incidentes. El Departamento de Estado este martes defendió su respuesta ante los ataques sónicos que han afectado a una veintena de diplomáticos en la embajada de Estados Unidos en Cuba.


Heather Nauert, portavoz de la diplomacia estadounidense dijo en conferencia de prensa: “En cuanto el Departamento de Estado se dio cuenta de que había un patrón (que unía todos los incidentes), reaccionó extremadamente bien”.

Una entrevista con una presunta víctima de los ataques en Cuba fue publicada por la cadena televisiva CBS News, el supuesto afectado afirmó que el Departamento de Estado ignoró durante meses las quejas de los funcionarios que aseguraban tener síntomas físicos.

“¿Por qué les llevó tanto tiempo organizar la retirada, sacar a los cónyuges y los niños de allí? No sé cómo pueden justificar dejar a alguien allí ahora mismo, pensando en términos de seguridad”, declaró a CBS News el supuesto afectado que pidió el anonimato.

La persona que afirma ser víctima de los ataques en la Isla, expuso que el Departamento de Estado “trató de esconder” lo sucedido y que algunos funcionarios que intentaron “proteger” a sus colegas “fueron ignorados”.


Ante una pregunta al respecto, el portavoz de la diplomacia estadounidense aseveró que había conversado con uno de los representantes que trabajaban en Cuba y han tenido que regresar a Washington por orden del Departamento de Estado -aunque no era una víctima de los ataques-, y que éste sostuvo que la respuesta oficial había sido apropiada.

Nauert señaló que “quizá hay alguien que no está de acuerdo con eso, pero en general nuestra gente se siente apoyada por nosotros”.

Por otra parte, admitió que entre los perjudicados por los ataques existían “síntomas diferentes” y que “llevó un tiempo darse cuenta de que todos esos síntomas tan poco comunes tenían algo en común”.

Los ataques acústicos en La Habana habían comenzado bajo la presidencia de Barack Obama, aunque algunos sostienen que el anterior mandatario no lo hizo público puesto que no quería que el acercamiento con Cuba se viera afectado, pero los ataques se agudizaron durante 2017.

Estados Unidos no ha culpado, hasta el momento, al gobierno cubanos por los ataques, pero sí afirma que Cuba debió haber cumplido con su obligación de garantizar la seguridad de los diplomáticos extranjeros en La Habana.

Por lo que la administración estadounidense ha decidido reducir su personal en su embajada en Cuba, y ha expulsado de la sección consular en Washington a funcionarios cubanos, en respuesta a los extraños ataques que afectaron la salud de los diplomáticos norteamericanos en la Isla.

(Con información de 14ymedio)