Desde que los cubanos comenzaron a hacer de Miami su hogar en el exilio, es común encontrarse en la Ciudad del Sol, con diferentes botánicas que comercializan objetos relacionados con los orishas y las divinidades de la religión yoruba, práctica ampliamente extendida en Cuba.


Viejo Lázaro y M&M Variedades; son tiendas esotéricas que venden distintos productos, como piedras, esfinges de santos, hierbas y otras mercancías para atraer a otros compradores de América Latina.

El cromatismo y la variedad es una tentación para los turistas a la hora de hacer fotografías, Miami debe ser la ciudad que más botánicas tiene a nivel mundial, las tiendas se multiplican con cada cubano que llega al sur de la Florida; y aunque dichos comercios ya no son el último bastión de una forma de manifestar lo cubano, pues se han ido globalizando, y tras sus vidrieras puedes apreciar velas, estampitas de santos y piedras de diferentes lugares de Latinoamérica, para incorporarse en las tradiciones populares de otras regiones.

Hierbas como como rompe saragüey y abrecamino, que alcanzaron incluso más fama por la letra de temas musicales de Celia Cruz y Héctor Lavoe, se mezclan con budas, deidades africanas, hindúes o peruanas, una estampa de la Virgen de Guadalupe, o de la Virgen de Coromoto Patrona de Venezuela. Las botánicas de Miami casi sin que sea su objetivo, rinden tributo a todo ese bagaje cultural latinoamericano que se ha fusionado en una ciudad cosmopolita.

La Pequeña Habana ha ido ampliando el negocio, si en un principio sólo se comercializaban productos tradicionales necesarios para las prácticas religiosas afrocubanas; como cascarilla, agua bendita y otros, a medida de que comenzaron a llegar nicaragüenses y otros centroamericanos han abierto el diapasón de sus mercancías.


Y también las botánicas de venezolanos, mexicanos o peruanos acogen parte del patrimonio religioso y cultural de Cuba; San Lázaro, el humilde protector de los enfermos, es el favorito de las botánicas en Miami, la tienda de un peruano llamado José Zevallos, eligió también al Viejo Lázaro para que presidiera la imagen de M&N Variedades Store.

El comerciante comenta: “Hoy tengo una diversidad de clientes que quieren cumplir con los rituales que están acostumbrados y quieren seguir las tradiciones de su país”, y comenta que uno de los que más se vende es el Cuerno de Ciervo, una solución de amonio preferida por los venezolanos para alejar las maldiciones.

En la botánica M&N Variedades en La Pequeña Habana, los baños y despojos son uno de los productos más populares, con nombre como Quita Calzón y Destrancadera, o sus traducciones al inglés, son los preferidos por los colombianos y venezolanos.

Un colombiano de La Pequeña Habana, Antonio Arango va en búsqueda de la piedra alumbre, un mineral que tiene beneficios cosméticos, y es parte de la medicina naturista; Arango lo considera un remedio bucal para aliviar el dolor.

“Este es un remedio que usan los guajiros de Colombia”, argumenta el hombre.

Por su parte el comerciante peruano expresa: “Esto se vuelve un centro en el que puedes aprender muchas cosas de la gente”, «ya que recibes información de los compradores y aplicas los nuevos conocimientos en la adquisición de productos para complacer a la clientela», agrega.

“La ciudad ha ido evolucionando y el negocio lo refleja. Empezamos a traer productos de Perú, de Colombia”, pero acota que los clientes más asiduos son los cubanos.

Alina Rubí, una cubana que estudió leyes, comenta que recibió la habilidad de leer el tarot de su abuela, pero no decidió usar este don hasta que arribó a Estados Unidos; la mujer en la actualidad tiene una esquina dedicada a la lectura en la botánica El Viejo Lázaro.

“La astrología te ayuda al autoconocimiento, nacemos con ciertos patrones de conducta, y en determinadas circunstancias reaccionamos igual, por ejemplo, de manera voluble o explosiva. Entonces ya se sabe que es algo que se debe modificar”, explica la cubana, que tomó cursos de la Sociedad de Astrólogos de Estados Unidos (American Federation of Astrologers) en Arizona.

“Hacemos cartas vocacionales y cartas de compatibilidad”, resalta Rubí, ya que relata tiene algunos clientes jóvenes que le piden consejo a través de las cartas para saber qué carrera les asentaría más, o personas que buscan armonizar las relaciones con pareja e hijos, e incluso laborales.

“Hay una gran cantidad de personas que necesitan ayuda espiritual. Nosotros los ayudamos a encontrar el camino”, señala la cartomántica.

“El propósito de esas herramientas es ayudarte a que puedas vibrar de una forma sincronizada con el lugar en que estés, ya sea tu casa o negocio”, añadió.

Como abunda en los eslóganes turísticos Miami es la ciudad de las magias, ya que en una ciudad colmada de migrantes siempre hace falta hallar la buena fortuna.

(Con información de El Nuevo Herald)