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Las remesas familiares superan claramente los $200,600 millones, cifra que aportó en 2015 al gobierno cubano la industria del turismo. Y es que mucho antes de que la Western Union comenzara a girar dinero desde Estados Unidos hacia Cuba, en la Isla funcionaban decenas de pequeñas agencias privadas que te llevan el dinero hasta tu casa.

El negocio de las remesas familiares comenzó aproximadamente en el año 1993, cuando el gobierno legalizó la moneda del «enemigo». Antes de esa fecha portar dólares era ilegal en la isla, pero en cuanto se legalizó la moneda, surgieron varias microagencias que hacían papel de banco, donde varios eran los casos de personas recorriendo cientos de kilómetros en La Habana, Pinar del Río o Matanzas, entregando dólares enviados desde Miami a sus parientes pobres en Cuba.

Por aquella época las cifras que se enviaban eran relativamente pequeñas, $100 como promedio, a veces $200 o $300, pero rara vez era más que eso. Hoy en día es totalmente alucinante y existen envíos de hasta $10 mil para una sola persona.

El crecimiento de negocios familiares, la derogación de medidas restrictivas del gobierno de Barack Obama a la cantidad de dinero que se permitía girar hacia Cuba influyen en el chorro de dólares que cruza el Estrecho de la Florida y aterriza en la Isla.

Muchos opinan que estos pequeños negocios se manejan desde Miami. En La Pequeña Habana, Hialeah o Coral Gables existen múltiples agencias de enviar dinero o ropas. El contacto en Cuba es informado de la cantidad de dinero que debe entregar y suele tener el teléfono de la persona a la cual debe entregárselo. Antes este proceso no tardaba más de 24 horas, pero actualmente son tantas las entregas que puede demorar un poco más. Aunque el negocio ha demostrado eficacia y rapidez.


Solo entre 2008 y 2015, las remesas a Cuba crecieron en 1.907 millones de dólares, una media anual de 238 millones de dólares. Un hecho sin precedentes en el mercado cubano desde que comenzara oficialmente el envío de remesas a la isla en 1993.

Buena parte de este crecimiento es atribuida a la flexibilización de las “restricciones y limitaciones” del envío de remesas a la Isla, en especial desde que se produjo un acercamiento entre Cuba y Estados Unidos bajo el mandato de Obama.

De continuar esta tendencia de crecimiento, apuntó The Havana Consulting Group, Cuba pudiera superar en los próximos cinco años a Colombia, El Salvador y República Dominicana en la repatriación de remesas.