Cayo Granma, ubicado en la entrada de la bahía de Santiago de Cuba, con una población de más de 12 mil habitantes, tiene un alto índice de jóvenes que están abandonando los estudios.

Cubanet recogió los testimonios de algunos de estos jóvenes santiagueros:

“Yo dejé la escuela, porque primero mi papá estaba preso, entonces yo vivía con mi abuela, y ella no podía darme todos los días 10 pesos, cinco pesos (moneda nacional) para el transporte, porque la economía no daba para eso, si ella me da por ejemplo los diez pesos para el transporte, entonces cuando llegaba a la casa por la tarde no podía comer nada, porque la plata me la había dado para la escuela”, explicó Guillermo Lara.

Un interrogado acerca de qué hacen luego de dejar la escuela contestó:


“Ellos pescar, y otros trabajos por fuera así, los buscan como ayudantes, es decir un albañil los busca, y se comparten el dinero entre los dos”, dice un muchacho.

Un licenciado que dirige la única escuelita en Cayo Granma, cataloga este problema de la localidad, como una problemática histórica, y detalla que el gran obstáculo para la superación de los jóvenes en esa zona, ha sido el problema del transporte.

Luego de llegar a los cayos, el transporte terrestre también dificulta la llegada a las escuelas.

Ángel Richald habló de su experiencia: “Yo cogí elaboración de alimentos, dos años, y tengo que ir a la escuela, martes, jueves y viernes, y no es fácil levantarse uno a las 6:00 am, y esperar un camión ahí hasta ver a qué hora llega, yo entro a la escuela 7:10, y a veces llego 8:20, 8:30 am, por ahí más o menos”.

“No hay guagua fija, no hay un transporte bueno, aquí uno tiene que salir por la mañana de madrugada para poder coger un camión, e irse apretado, llegar a la escuela sudado y con mal olor”, se queja Ernesto Chirino, un adolescente.

Los padres de Cayo Granma están preocupados por el futuro de sus hijos, sin embargo el gobierno provincial de Santiago de cuba no hace nada para revertir la situación.

“Los muelles están todos en mal estado, e inclusive ninguno tiene una condición que se pueda decir ni regular, hace poco hubo un derrumbe en el muelle, en diciembre que once personas cayeron al agua, en el muelle del cayo”, explicó el licenciado, Noel Santiesteban, director de la única escuela de la localidad.

“Y todavía se mantiene esos muelles con peligro potencial, así como se mantienen todavía los problemas de trasporte”, concluyó Santiesteban.