Maggie Gaitán, una clienta que se encontraba en una tienda Dunkin’Donuts y Baskin-Robbin, situada en Miami Beach denunció la actitud racista de otro cliente que visitó el establecimiento esta semana.

La única dependiente en el turno estaba vendiendo un helado a un niño, cuando el hombre entró y comenzó a exigir que lo atendieran, contó Gaitán en entrevista con Local 10.

El hombre caminaba por dentro del local con una actitud agresiva, y empezó a decir malas palabras a la trabajadora, «fue absolutamente horrible», expresó la mujer.


«Le dije: ‘Oye, si no te gusta, sal. Hay otros lugares'», añadió Gaitán.

La dependiente también le explicó que debía de dejar de decir malas palabras o tendría que retirarse de la tienda. Pero el cliente explotó en ese momento, lanzando insultos raciales.

Gaitán comentó a los periodistas que es increíble que en pleno siglo XXI haya personas con estas actitudes.

Ya afuera de la tienda el hombre golpeó fuertemente la ventana de cristal, e hizo un gesto obsceno con el dedo a la cámara.

La cadena de tiendas sacó el siguiente comunicado:

«Somos conscientes del video y la situación que ocurrió en el restaurante franquiciado Dunkin ubicado en Miami Beach. Estamos decepcionados por el comportamiento del cliente en este video. Dunkin’Donuts y sus franquiciados siguen comprometidos con nuestro objetivo compartido de propocionar una experiencia positiva para todos los clientes y empleados de las tiendas».