Donald Trump, ha ordenado “sin excepciones”, que los embajadores “políticos” designados por Barack Obama, deberán abandonar el 20 enero las funciones que vienen realizando.

Quedarán exentos de esta orden, los embajadores de carrera que sean parte del cuerpo diplomático del Departamento de Estado.

Teniendo en cuenta que los jefes de las embajadas de EEUU son confirmados por el Senado, pudiera darse el caso de que el Gobierno se quedara sin representantes de alto nivel en sedes diplomáticas muy importantes como Israel, Francia o Japón.

Al faltar el embajador, las sedes diplomáticas son regidas por diplomáticos de carrera que presten servicio mientras se confirma el siguiente embajador.