Alejandro Lyons era un gobernador provincial en Colombia a quien seguía una estela de alegaciones de corrupción desde que dejara su cargo, y se ha encontrado bajo la sombra del misterioso asesinato de un compatriota.

Ahora, él podría ser el ejemplo más reciente de una larga tradición del sur de la Florida: funcionarios buscados por cargos de supuestamente haber saqueado sus países de origen que escogen emigrar a este lugar, fuera del alcance de sus autoridades.

El clima del sur de la Florida y sus condominios con vista al mar la hacen un lugar preferido de los ex líderes que en sus países se encuentran bajo el microscopio de las investigaciones. Un reportaje investigativo publicado por el Miami Herald y ProPublica en diciembre enumeró algunos de los ejemplos. Justo la semana pasada, el ex presidente de Panamá fue arrestado cerca de su residencia en Coral Gables, la cual tiene un valor de $8.2 millones.

“Esta es una práctica extremadamente común”, dijo José Miguel Cruz, director de investigaciones del Centro Kimberly Green de América Latina y el Caribe de la Universidad Internacional de la Florida, refiriéndose a la fuga a la Florida de políticos poderosos de otros países.


“La Florida tiene una larga historia con respecto a casos de funcionarios corruptos que vinieron a Estados Unidos no sólo para evadir cargos en sus propios países, sino además, básicamente, a retirarse con el dinero sucio que hicieron durante sus mandatos”.

Alejandro Lyons Muskus, el ex gobernador colombiano, enfrenta 20 cuentas diferentes de cargos relacionados con la corrupción por lo que fiscales creen fue un sistema de malversación relacionado con las regalías, pagos hechos por el derecho a extraer recursos naturales.

El mismo se llevó a cabo mientras Lyons gobernaba el departamento de Córdoba en la costa caribeña de Colombia entre el 2012 y el 2015, de acuerdo con un comunicado de la fiscalía general de Colombia.

En un morboso giro de los hechos, investigadores están asimismo tratando de determinar si Lyons tuvo conexión alguna con el asesinato de Jairo Zapa, de acuerdo con reportajes de la prensa confirmados por el Herald.

Zapa supervisaba la oficina de regalías de Córdoba hasta que este desapareció en el 2014. Su cadáver fue encontrado más tarde con señales de estrangulamiento cerca de una finca propiedad del padre de Lyons, de acuerdo con un abogado que representa a la familia de Zapa y a reportajes de la prensa colombiana.

El ex gobernador todavía no ha sido encausado oficialmente por corrupción, puesto que no se ha presentado a sus audiencias judiciales.

Como mismo han hecho otros en el pasado, el representante legal de Lyons afirma que las alegaciones son el resultado de persecuciones políticas.

En meses recientes, un hombre que se supone sea Lyons ha sido fotografiado en Smith & Wollensky, el elegante restaurante de Miami Beach junto al agua cerca de South Pointe Beach.

Las fotos, que han sido publicadas en la prensa colombiana, y en las que parece figurar Lyons junto a una acompañante del sexo femenino disfrutando de un bistec junto al agua, causaron indignación en Colombia. El Herald, que también recibió las fotos, no pudo confirmar de forma independiente que el hombre que aparece en esas imágenes sea Lyons.

Aunque Lyons ha mantenido una presencia discreta, el ex gobernador ha sido asimismo visto en Beach Club III, reportó un residente del edificio que pidió conservar el anonimato. El Herald no pudo confirmar si Lyons vive en el edificio ubicado en Ocean Drive en Hallandale Beach.

Ninguna de las unidades del edificio está registrada bajo el nombre de Lyons o el de su esposa, y ninguna propiedad ha sido registrada a nombre de la pareja en el sur de la Florida. El gerente general del Beach Club se negó a comentar al respecto.

En lo que se refiere al misterio del asesinato de Zapa, el abogado de Lyons, Oscar Julián Guerrero, dijo que los reportes de que investigadores están indagando si Lyons pudo haber estado involucrado en el mismo son “nada más que especulaciones periodísticas que parecen no haber consultado la información de la investigación”.

“Estamos comprometidos a demostrar la inocencia del doctor Lyons porque esta es una persecución injusta que es algo muy común en casos con motivaciones políticas en Colombia”, agregó Guerrero, refiriéndose a las alegaciones en general.

Las especulaciones sobre los planes futuros de Lyons tienen lugar justo después del arresto del ex presidente panameño Ricardo Martinelli, quien fue detenido la semana pasada en Coral Gables bajo cargos de haber usado fondos públicos para espiar a por lo menos 150 personas.

No está claro si Lyons planea solicitar asilo político. Si lo hiciera, eso podría dificultar aún más al gobierno colombiano la posibilidad de extraditarlo, por lo menos en el futuro próximo.

Las solicitudes de asilo, las cuales tienen por objeto proteger a las personas que huyen de la opresión y de la persecución política, pueden demorar años en pasar por el sistema de inmigración, sobrecargado de casos atrasados.

Una solicitud de asilo no protege a los solicitantes de extradición de ser encausados en Colombia por un delito que esté cubierto por el tratado entre ambos países, pero sí podría complicar el proceso.

(Con información de el Nuevo Herald)