Fidel Sánchez, director general de la aerolínea estatal Cubana de Aviación, expresó que «en la actualidad no hay empresa de suministros aéreos en el mundo que se atreva a comercializar directo con Cuba» y con la aerolínea estatal, porque «hablar de Cubana (de Aviación) en un contrato para ellos es un pago de riesgo; (…) y tampoco»existe la posibilidad de sobrevolar EE.UU. por las rutas más económicas», denunciando las restricciones a las transacciones internacionales de la compañía emblemática de la aviación civil cubana.


Sánchez dijo además que estas limitaciones «son mayores que antes» y lamentó que las últimas medidas de flexibilización del bloqueo de EE.UU no alcancen a ese sector.

«Como nunca hoy tenemos restricciones vigentes en las transacciones nuestras en el mundo. Tenemos restricciones hoy que no había hace cuatro años antes de que comenzara la supuesta flexibilización del bloqueo», declaró Sánchez según un reporte de la televisión estatal cubana.

Obama emitió hace dos semanas una directiva con objeto de sellar su política de apertura hacia Cuba y hacerla «irreversible», acompañada de una nueva relajación del embargo para impulsar la cooperación médica y ayudar a mejorar la agricultura e infraestructuras de la isla.

La aviación civil protagonizó este año uno de los hitos en la nueva etapa de relaciones que los dos países viven desde que en 2014 se anunció el inicio del deshielo diplomático, al autorizar Washington la reanudación de los vuelos directos desde EE.UU. a la isla caribeña, suspendidos desde hace cinco décadas.

Sin embargo, mientras siga vigente el bloqueo económico solo pueden visitar la isla los estadounidenses que estén en las doce categorías de viajes a Cuba permitidas por el Gobierno de EE.UU., y que incluyen razones de viaje relacionadas con actividades culturales, empresariales, educacionales y periodísticas.