Programa de Parole para Médicos Cubanos (imagen tomada de El Nuevo Herald)

La prensa oficialista a través del sitio Cubadebate ha respondido a la resolución bipartidista presentada esta semana por los senadores cubanoamericanos Bob Menéndez de Nueva Jersey, y Marco Rubio de Florida, para restablecer el programa de refugio de EEUU para médicos cubanos, que abandonan las misiones del Gobierno cubano en el exterior.


De acuerdo a los voceros del régimen de La Habana, la iniciativa de los políticos cubano-estadounidenses busca restablecer «un programa de robo de cerebros dirigido a los médicos cubanos que cumplen misión en el exterior».

El Cuban Medical Professionals Parole, Parole para Médicos Cubanos, fue establecido por el republicano George W. Bush y derogado por el demócrata Barack Obama, en enero de 2017, durante los últimos días de su presidencia.

Según Cubadebate durante los años en que el programa se mantuvo vigente (2006-2017), el mismo «constituyó un incentivo ilegal para que el personal cubano de la salud que colaboraba en terceros países abandonara sus misiones y emigrara a los EEUU».

La resolución de Rubio (republicano) y Menéndez (demócrata), califica de «tráfico humano» la venta por parte del Gobierno cubano de los servicios de los profesionales de la salud antillanos.


El sitio oficialista omite que los senadores de origen cubano, denuncian los abusos contra los médicos isleños enviados al exterior, y acusan a la dictadura cubana de someter a los galenos a una «trata de personas patrocinada por el Estado», resalta Diario de Cuba. No obstante se queja de que el parole para médicos de la Isla «causó daños a la cooperación médica internacional de Cuba y en especial a las naciones pobres del tercer mundo que se benefician del aporte de los profesionales de la Isla».

Asimismo la prensa estatal sanciona que Rubio y Menéndez introducen en su resolución que el Departamento de Estado de EEUU debe endurecer la clasificación de Cuba en su informe anual sobre trata de personas.

La iniciativa de ambos políticos recuerda que, para controlar a los profesionales de la salud en el exterior, Cuba recurre a métodos coercitivos como retener sus pasaportes y restringir sus movimientos, además de vigilar sus actividades fuera del trabajo, amenazarlos con revocar sus licencias médicas, tomar represalias contra sus familiares en la Isla si abandonan las misiones, y sancionar a los galenos durante 8 años si «desertan», término que usa el régimen para los médicos, deportistas o para cualquier profesional que decida huir de sus garras.