Carlos Fernández de Cossío, director general de EEUU del Ministerio de Relaciones Exteriores/Imagen de archivo

El régimen de La Habana le restó importancia a la suspensión de los vuelos chárter privados entre EEUU y Cuba, aunque rechazó la medida, y anunció perjudicaría las relaciones familiares entre cubanos en ambos países, informa Diario de Cuba.


Según Carlos Fernández de Cossío, director general de EEUU del Ministerio de Relaciones Exteriores, el anuncio hecho público el jueves por el jefe de la diplomacia estadounidense Mike Pompeo, «busca satisfacer a la maquinaria política electoral del sur de la Florida», cuando quedan solo algunos meses para los comicios de noviembre.

La Cancillería de Cuba publicó en Twitter que se trata de «una medida de escaso impacto práctico, pero que rechazamos, en tanto juega con preocupaciones de los cubanos a ambos lados del estrecho Florida y sus necesidades de contactos familiares».

El Secretario de Estado de EEUU Mike Pompeo, dijo ayer que Washington «no puede permitirse que los dictadores se beneficien» de esos viajes. Por lo que pidió al «Departamento de Transporte suspender los vuelos chárter privados entre EEUU y Cuba».


«El régimen de Castro usa los ingresos del turismo y los viajes para financiar sus abusos e interferencia en Venezuela», precisó.

El Departamento de Estado excluyó de la prohibición a «los vuelos chárter públicos autorizados hacia y desde La Habana y otros vuelos chárter privados autorizados para fines médicos de emergencia».