El régimen cubano ha cambiado sus tácticas represivas en los últimos tiempos, aseguran informes de derechos humanos (Imagen tomada de Instituto Patmos)

Fuerzas del régimen cubano están utilizando nuevas tácticas represivas, según los más recientes informes de derechos humanos en la Isla, reporta Martí Noticias.


Una de las tácticas más empleadas consiste en restringir la libertad de movimiento de los activistas y opositores dentro del país comunista.

Centenares de arrestos y violaciones a los derechos humanos fueron registrados durante el mes de noviembre, muchos de ellos durante las celebraciones por el 500 aniversario de fundación de La Habana, dio a conocer el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH).

Al menos 218 detenciones arbitrarias fueron documentadas en noviembre por el grupo con sede en Madrid, puntualmente en la capital de Cuba, y en las provincias de Matanzas, Villa Clara, y Santiago de Cuba.

De acuerdo al informe «decenas de afectados fueron detenidos» de manera violenta, les impusieron multas y recibieron amenazas por parte de la policía política.


El Decreto-ley No. 389, que incluye la vigilancia electrónica y sus implicaciones, también quedó recogido en el informe de OCDH, recordando que el mismo viola los derechos humanos y atenta contra el derecho a la privacidad.

El nuevo Centro Cubano de Derechos Humanos publicó un reporte esta semana y también abordó la represión que sufrieron los cubanos en noviembre.

La ex prisionera política Martha Beatriz Roque, fundadora del proyecto dijo a Radio Martí que el mes pasado cerró en Cuba con el arresto de 196 personas.

«En muchos casos las detenciones se están sustituyendo por personas que no dejan salir de casa», reveló Roque, quien también habló de la prohibición de salida del país, y la imposición de multas.

Juan Antonio Blanco, director de la Fundación de Derechos Humanos para Cuba dijo que en el nuevo informe del organismo se profundiza en las nuevas tácticas represivas del castrismo, pues el régimen ha notado la mayor visibilidad que han alcanzado los opositores y la ciudadanía dentro de la Isla, con la expansión de internet y el uso de las redes sociales.

«Se han enfrentado con una población mucho más entrenada en el uso del teléfono, para sacar fotografías y para mandarlas a Internet», explicó Blanco, quien reside en Miami.

La Fundación identificó otros métodos alternativos que está aplicando el Gobierno cubano para reprimir, entre ellos «regular» a periodistas, activistas y opositores para impedirles participar en eventos en el extranjero; recrudecer medidas administrativas contra personas que no militan en organizaciones opositoras; inmovilización de activistas dentro de sus propias viviendas, usando la policía para custodiarlos; entre otros mecanismos como acusar a los opositores de delitos comunes para encarcelarlos, y forzar a disidentes a abandonar la Isla.