El 2 de junio en una sesión Extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular se iniciará el debate para reformar la Constitución de Cuba, según convocatoria del Consejo de Estado.

Este miércoles el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) emitió una declaración, donde sugiere que sea eliminada la supremacía del PCC (Partido Comunista de Cuba) en la reforma constitucional del país, recoge Martí Noticias.

La organización independiente con sede en Madrid, organiza en un texto de 0cho puntos algunas recomendaciones para el inminente proceso, y detalla que cualquier cambio constitucional debe tener en cuenta “la pluralidad democrática, política, social y cultural de la sociedad cubana”.

Sin embargo en el anuncio que apunta a la reforma de la carta magna del país comunista, el Gobierno cubano ya ha subrayado no implicará “cambios en el sistema político, con la aprobación por parte de la Asamblea Nacional del Poder Popular (parlamento unicameral) de la comisión de diputados que elaborará y presentará el proyecto para la nueva” Constitución.


En 1976 se aprobó la actual Constitución cubana, la misma ha sido reformada en 1992 y 2002, la idea de la reforma venidera surgió en el congreso del PCC de 2016, y tiene como objetivo adaptar su texto a los cambios que han tenido lugar en Cuba en los últimos años.

Cuba en Miami toma de Martí Noticias el texto íntegro del Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH):

Cualquier reforma de la Constitución debe contar con una amplia participación y consenso social y tener en cuenta la pluralidad democrática, política, social y cultural de la sociedad cubana. Solo en un escenario así podría considerarse legítimo un cambio en la ley fundamental.

La nueva Constitución debe recoger la totalidad de los derechos inalienables del ser humano y, además, establecer los medios o instrumentos concretos para garantizar y defender dichos derechos.

El nuevo texto constitucional debe recoger los compromisos y/o recomendaciones internacionales en materia de derechos humanos, en especial aquellas realizadas al gobierno cubano en el marco del Examen Periódico Universal, del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, que se incumplen de forma sistemática.

El nuevo texto reformado debe eliminar artículos antidemocráticos, entre ellos el que actualmente consagra la supremacía del Partido Comunista; los que limitan la libre asociación; o aquellos que condicionan el ejercicio de derechos económicos y sociales —como la libertad de prensa— únicamente “a los fines de la sociedad socialista”.

Debe establecer una verdadera independencia de poderes y garantizar el derecho a la propiedad privada, la libre iniciativa económica, la empresa, la equidad y la justicia social.

El proceso de aprobación popular debe ser transparente, donde las diferentes opciones puedan realizar campaña política en las mismas condiciones de acceso a los medios de comunicación. Cualquier votación en referéndum debe cumplir con los estándares internacionales y ser objeto de observación independiente por parte de organismos políticos y de la sociedad civil.

Pedimos a la comunidad democrática internacional que exija transparencia al gobierno cubano y que, en ningún caso, valide un proceso que se presenta como fraudulento desde su concepción misma.

Creemos que la falta de civismo constitucional y democrático de los gobernantes cubanos, no debe ser un elemento paralizante para las iniciativas de la sociedad civil y la oposición política.

(Con información de Martí Noticias)