El mundo en crisis con el coronavirus, y en Cuba la vida continúa con normalidad/Imagen de archivo

Los cubanos están desconfiando de los datos que brindan las autoridades acerca del avance del coronavirus, muchos señalan que la información que llega de los ministerios de Salud y Comunicaciones no es de fiar, informa Martí Noticias.


«El pueblo tiene una sensación de que le están engañando, de que las cifras que les están dando no son las correctas», comentó a Radio Martí la periodista independiente Luz Escobar.

Según la reportera, los patrones de desarrollo del nuevo virus en otros países no coinciden con el de la Isla, donde hasta ayer habían informado de solo cinco casos confirmados. Sin embargo esta mañana el Ministerio de Salud Pública dio a conocer sobre el primer deceso por Covid-19, y confirmó tres nuevos casos, lo que significa que Cuba ahora tiene 10 personas enfermas de coronavirus, mientras más de 380 están hospitalizados bajo sospecha.

Escobar había indicado que no se da información sobre los pacientes que permanecen bajo vigilancia epidemiológica.

Y en las redes sociales como Twitter algunos cubanos se quejaban de la falta de transparencia en la información que ofrece el régimen acerca de los casos de coronavirus en el país.


«Que alguien me explique la lógica de tener en vilo a todo un país hasta el final del Noticiero para entonces decir que después de la novela darán los detalles de los dos nuevos casos por Covid-19», reclamaba desde Villa Clara, el reportero Raúl R. Ayala.

Mientras tanto los isleños se quejan además de las negligencias del Gobierno cubano, en medio del avance de una epidemia sin precedentes en la historia contemporánea.

El activista Teoremadeuntal Suárez publicó capturas de pantalla de un chat en el que se ve a una persona que desde la Isla relataba que la vida cotidiana continúa en Cuba con total normalidad, las personas amontonadas haciendo colas para comprar.

«Aquí todo sigue normal mi vida. No han suspendido nada los s… estos. Y tenemos que andar en la calle buscando lo que aparezca. Todas las tiendas están vacías y cuando sacan algo hay que meterse en la molotera. Nosotros estamos en las manos de Dios porque por lo demás estamos jodidos…», contaba un cubano o cubana en condición de anonimato, que además indicaba no había detergente.

El régimen se niega a tomar medidas serias como cerrar las fronteras, y suspender las clases en la Isla.

Estudiantes de medicina serán enviados a realizar pesquisas, sin tener la adecuada protección para hacerlo, algunos universitarios han sido amenazados para que no se ausenten de sus centros de estudio.