Richard López Castellanos, periodista baracoense, afirmó, «De ninguna manera lo visto en pantalla dejó ver la dimensión real o aproximada de la devastación provocada por el huracán Matthew en el oriente cubano el pasado año».

«Lo peor, como es de suponer, es que la audiencia no pudo equilibrar como debía la información recibida antes sobre la tormenta en medios de prensa locales, nacionales y del mundo a partir de los más variados recursos periodísticos, y de las historias de la gente», agregó.

«El efecto de Matthew en Baracoa, desde donde escribo, fue a la televisión sin las más impactantes fotos tomadas desde el primer amanecer que le sucedió al evento atmosférico más crudo que hayan enfrentado aquí lo mismo los pobladores que la naturaleza», aseveró.

«Nada hubiera dado una idea integral de lo sufrido en este territorio como las vistas de los pisos bajos de edificios familiares del malecón abiertos y agrietados por el viento; hogares en el campo derribados, semidestruidos; postes caídos, virados, partidos por doquier (…) cientos o miles de palmas y cocoteros en el suelo», explicó López Castellanos.

«Es posible añadir sombras contra un material que aquí desdibujó bastante el lado feo de Matthew, pero no es mi propósito, porque también es posible, y justo, agradecer la entrega de los enrolados en la realización de un audiovisual disminuido y a la vez necesario»,finalizó.