Según informó ayer The Washington Post, el presidente electo de EE.UU., Donald Trump, invitó al multimillonario mexicano Carlos Slim el pasado sábado a su mansión Mar-a-Lago en Florida, con el objetivo de limar las asperezas que surgieron entre ambos durante la campaña a la Casa Blanca.

De acuerdo con la mencionada fuente, una vez finalizada, el presidente electo definió su reunión con Slim como «una cena encantadora con un hombre maravilloso».

La visita de Slim a Mar-a-Lago llegó después de que uno de los asesores más próximos a Trump, Corey Lewandowski, viajara discretamente a México el pasado 9 de diciembre para reunirse con él.

Durante la campaña, Trump había acusado a Slim de usar su influencia en el diario The New York Times para ayudar a la aspirante demócrata, Hillary Clinton.

«Los reporteros del The New York Times no son periodistas, son cabilderos corporativos para Carlos Slim y Hillary Clinton. (…) No podemos dejar que eso ocurra. No podemos permitir que ellos decidan el resultado de nuestras elecciones», dijo el ahora presidente electo.


Slim fue muy crítico con algunas de las propuestas con las que Trump ganó las elecciones, como la construcción del muro en la frontera con México o la salida de Estados Unidos del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), también conocido como NAFTA por sus siglas en inglés.