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La liberación de presos políticos, el retorno de fugitivos de la Justicia estadounidenses y la libertad política y religiosa serán las prioridades para Cuba del próximo presidente de EE.UU., Donald Trump, según adelantó hoy su equipo, informó EFE.


“El presidente electo quiere ver libertad en Cuba, para los cubanos, y un buen trato para los estadounidenses, en el que no nos tomen por tontos”, dijo su portavoz Jason Miller en una conferencia telefónica con periodistas.

Según Miller, Trump es consciente de que el de Cuba es un asunto “muy complejo” y con muchos “matices” y se ocupará de él una vez asuma la Presidencia.

El fallecimiento del expresidente cubano Fidel Castro no cambia por ahora los cálculos del magnate neoyorquino, apuntó el portavoz.

Durante las primarias, Trump fue el único aspirante republicano que apoyó la apertura hacia Cuba, pero en su búsqueda de votos en Florida en las elecciones generales, prometió que “revocaría” las medidas ejecutivas del presidente Barack Obama “a no ser que el régimen de los Castro” restaurara “las libertades en la isla”.


Su futuro jefe de gabinete, Reince Priebus, dijo el domingo que Trump aguardará a ver “algunos movimientos” del Gobierno cubano en cuanto a las libertades en la isla para decidir cómo será su relación y, de no haberlos, revertirá el acercamiento entre ambas naciones iniciado en diciembre de 2014.