El presidente de Estados Unidos se niega a admitir que perdió el voto popular por varios millones y aseguro que el resultado fue debido a un gran fraude donde entre 3 y 5 millones de inmigrantes sin papeles votaron de manera ilegal.

Trump hizo sus declaraciones durante un encuentro con congresistas republicanos y demócratas creando rápidamente una gran polémica porque no existe evidencia alguna de un fraude de tal magnitud.

El Secretario de Prensa Sean Spicer defendió las declaraciones de Trump y dijo que están basadas en «estudios e informaciones que él tiene» aunque no dio ningún detalle.