Miguel Díaz-Canel en Sancti Spíritus (Imagen de Escambray)

El designado gobernante cubano, Miguel Díaz-Canel realizó una visita de control a la provincia de Sancti Spíritus, ocasión que aprovechó para abordar el tema del robo de combustible en la Isla, cuestión que consideró inadmisible, reporta Diario de Cuba.


Uno de los «programas prioritarios» de la gestión de Díaz-Canel, es garantizar las reservas de combustible.

«El país gasta anualmente más de 3.000 millones de dólares en la compra de combustible y es inadmisible que se lo roben», declaró, en una intervención transmitida por la televisión estatal cubana.

El mandatario también exigió un mayor control a los funcionarios del Gobierno para frenar un problema endémico, que cuesta millones a las arcas del régimen.

El sustituto de Raúl Castro, desde que fuera designado en abril del pasado año se ha propuesto frenar el desvío de combustible estatal, obtenido principalmente por conductores privados en el mercado negro.


El gobernante reconoció que el problema con el combustible, es una «señal de incapacidad de las entidades estatales», cuestión que se ha agudizado en los últimos años, por la reducción en los envíos de crudo subsidiado de Venezuela, aliado económico y político de La Habana, actualmente en crisis.

«Seguimos con el mismo tema todos los años y esto ya es inadmisible», insistió.

«Todo esto pasa por la falta de control, deficiencias en los inventarios y la poca exigencia de los dirigentes», puntualizó.

El régimen cubano aprobó una serie de medidas para tratar de detener el robo de combustible, entre las que figuran el decomiso de coches y la personalización de las tarjetas magnéticas que las empresas estatales emplean para abastecerse de combustible, regulaciones que han sido criticadas por los taxistas privados, quienes se sienten afectados por las mismas.

En su viaje a Sancti Spíritus, Díaz-Canel tambien habló de los problemas económicos como la producción de alimentos, y la disponibilidad eléctrica, incluida la necesidad de impulsar energías limpias.