La dictadura cubana no deja de sorprender y Díaz-Canel sigue haciendo gala de su incompetencia como presidente de Cuba.


Durante una comparecencia de Canel con miembros del gobierno, el presidente aseguró que ahora tenían que ordenar el ordenamiento económica que recién comenzó.

«Tenemos que ordenar el ordenamiento» dijo Canel en un claro reconocimiento del fracaso de la política económica que comenzó el pasado primero de enero.

Precios inflados y salarios que no alcanzan han llevado a muchos trabajadores cubanos a encontrarse en una situación de precariedad incluso peor que la que tenían antes del inicio del llamado «ordenamiento»