Este domingo, funcionarios estadounidenses acompañaron al gobernante cubano, Raúl Castro Ruz, a inaugurar la estatua de José Martí, donación del Museo del Bronx, y situada frente al Palacio de la Revolución, antiguo Palacio Presidencial.

Un representante de la Alcaldía de Nueva York y la congresista demócrata por California, Barbara Lee, fueron los encargados de representar la parte estadounidense, otros funcionarios del régimen cubano también estuvieron presentes.


La estatua de la escultora norteamericana Anna Hyatt Huntington (1876-1973), es una réplica de la que existe en el Central Park de Nueva York, erigida allí desde 1965. Muestra al Héroe Nacional de Cuba a caballo, en el momento de su muerte en combate en Dos Ríos.

Para instalar la obra en la capital cubana, más de un centenar de donantes de varios países contribuyeron; entre ellos estadounidenses, cubanoamericanos, y otros mecenas extranjeros, como una mujer de nacionalidad mexicana que se dice donó para la estatua un millón de dólares.

El coste real de la obra nunca ha sido revelado, pero según comentó el Museo del Bronx, en un momento inicial esperaba recaudar 2,5 millones de dólares.

Junto a Castro, acudieron a la ceremonia, Miguel Díaz-Canel, primer vicepresidente cubano, y el canciller Bruno Rodríguez, así como Leal y Esteban Lazo, funcionario del Gobierno cubano.


Cuba hizo coincidir la inauguración oficial de la estatua del apóstol, con el aniversario 165 del natalicio de José Martí.

José Velázquez, un representante de la alcaldía de Nueva York, leyó un mensaje del alcalde de esa ciudad cosmopolita, Bill de Blasio, quien recordó la alta concentración de emigrantes en esa ciudad norteamericana.

La estatua de Martí erigida en el Central Park “ha sido una fuente de inspiración y empoderamiento para generaciones de neoyorkinos cubanos”, detalló de Blasio.

El monumento en La Habana asegura que “el legado histórico (de Martí) en la búsqueda de la independencia sea compartido con las nuevas generaciones”, agregó la oficial Prensa Latina.

El historiador de la ciudad, Eusebio Leal dijo que la obra, “en estos momentos históricos, significa una mano extendida al pueblo de los Estados Unidos, y una mano extendida del pueblo de los Estados Unidos hacia Cuba”.

El cubanoamericano Carlos Gutiérrez, exsecretario de Comercio de Estados Unidos, quien estuvo presente en el acto, dijo: “La idea es que cubanos en el exilio y los de aquí trabajemos juntos para seguir levantando Cuba. Vamos a tener que esperar un poco con el presidente Trump (…) estamos pasando por una época difícil. Lo que se logró, se tiene, no se ha dado marcha atrás, pero hay que esperar”.

(Con información de Diario de Cuba)