Detenidos y golpeados en La Habana, Maykel Osorbo, El Funky, Carolina Barrero y otros activistas/Imágenes tomadas de redes sociales

Detenidos con violencia y golpeados los activistas Maykel (Osorbo) Castillo Pérez, Amaury Pacheco, Áfrika, El Funky y la historiadora del arte Carolina Barrero, el sábado en la noche.

El lamentable suceso ocurrió en la noche del sábado 3 de abril, en la unidad policial de Cuba y Chacón, municipio Habana Vieja, ellos habían ido a reclamar por la desaparición de Luis Manuel Otero Alcántara y Yamilka Latifa Cancio.


Según la activista Carolina Barrero, una docena de policías les fueron arriba.

«No acabo de procesar lo que ha pasado esta tarde y veo la noticia de que han hecho un acto de repudio a los huelguistas de Altamira. Han tirado piedras a una casa donde hay personas en estado crítico, entre ellos un muchacho de 18 años. La huelga de hambre la hacen por el cese de la represión y la violencia, y violencia y represión reciben. ¿Cómo pueden jactarse de decir que tenemos justicia social, dignidad del pueblo? ¿Cómo puede llegar la banalidad a anular la conciencia del mal?», cuestiona Barrero.

No acabo de procesar lo que ha pasado esta tarde y veo la noticia de que han hecho un acto de repudio a los huelguistas…

Publicada por Carolina Barrero en Sábado, 3 de abril de 2021

Carolina quien vivió casi una década en España y ha vuelto a Cuba para unirse al Movimiento San Isidro, porque tanta injusticia en el país en el que nació no la deja vivir tranquila, recuerda que «solicitar información verídica a las instituciones del Estado no es motivo de detención».


«Sin embargo, una docena de policías nos detuvieron con violencia. En este momento Funky está llevando a Maykel al médico por dolores en el cuello y las manos. A mí me hicieron dos llaves que me dejaron el hombro lastimado, me inmovilizaron el cuello y me levantaron en peso», reveló en un post ayer en la noche.

Barrero admite que se resistieron, conscientes de estarlo haciendo por el abuso policial.

«Al salir me pusieron una multa por propagación de epidemias. En la cuadra de detrás de mi casa hay Covid-19, y aunque en mi cuadra no hay casos y circulan los transeúntes y los carros, las casas están precintadas. La gente de este lado sale y entra de sus casas; yo antes de salir pregunté si podía. Pero acepto y tomo responsabilidad por la multa. Aunque solo sea yo la multada de mi cuadra, es lo establecido», sostuvo.

«Lo que no acepto, ni aceptaré jamás, es la vulneración constante del derecho ciudadano, la violencia, el odio, la represión, la desaparición de personas. Quiten el cerco policial de Altamira y dejen entrar la ayuda humanitaria. Son ya 15 días de huelga de hambre por asfixia de la represión. Vergüenza los actos de repudio y de violencia de hoy», concluyó.