Ataque de Carl Paladino, uno de los dirigentes en New York de la campaña de Trump, provocó una fuerte reacción al manifestar su deseo de que el presidente Barack Obama muera, y agredir con epítetos improcedentes a su esposa.


Según Paladino, su prioritario deseo para 2017 sería: que Obama sufriese “la enfermedad de las vacas locas” y que muriese.

Al preguntarle al ex dirigente de la campaña de Trump, referente a que desearía que no existiera más en el 2017, afirmó: “Michelle Obama. Me gustaría que volviese a ser un hombre y la soltarán en Zimbabue, donde viviría cómodamente en una cueva con Maxie, el gorila”.

Al refutar las críticas hechas por sus manifestaciones Paladino planteó “Se trata de dos ingratos progresistas elitistas que han odiado su país tanto y destruido su tejido de muchas formas durante ocho años”.


“Paladino tiene un largo historial de comentarios racistas e incendiarios. Aunque la mayoría de los neoyorquinos saben que al señor Paladino no se le puede tomar en serio, (…) sus palabras siguen chirriando”, aseveró Andrew Cuomo gobernador del estado de New York, y continuó diciendo que esas declaraciones de Paladino son, “racistas, desagradables y censurables”.