Guardia Costera de Estados Unidos. Foto de archivo: Pixabay

Un grupo de dieciocho jóvenes cubanos están en paradero desconocido desde hace ya 23 días que se lanzaran al mar en una embarcación rumbo a los Estados Unidos.

Los jóvenes, todos menores de 30 años, partieron de Cárdenas, Matanza, en la madrugada del 9 de noviembre. Para esas fechas la tormenta Eta se aproximaba a Miami, algo que desafortunadamente los jóvenes no tomaron en cuenta.


Familiares y vecinos de los muchachos dieron declaraciones a Diario de Cuba, algunos desde el anonimato, ya que como explicara un vecino «Acá en Cárdenas nadie se atreve a hablar del tema por temor a represalias».

El grupo partió en un barco pesquero con abundante agua, enlatados y combustible para cruzar el mar que separa Cuba de Estados Unidos. Se suponía que podría ser un viaje de dos días, pero desde entonces no se tiene noticias del grupo.

En el grupo iban Jhonni Mirabal Terra, su primo Lázaro Raúl Mirabal León y Pedro Francisco Alonso Nápoles, dijo Alain Ajete Moreno, primo de Jhonni Mirabal.

Jhonni Mirabal tiene tres hermanas y vive en casa de sus padres. «Es un joven muy alegre y servicial. Es la niña de los ojos de su madre. Ella se encuentra desperada, no duerme, no come y se la pasa llorando», dijo Ajete Moreno. «Lázaro Raúl Mirabal León vive con su padre», añadió.


«Todos en Cárdenas están consternados. Duele que la vida de estos jóvenes poco importe al mundo. Las pocas veces que he podido hablar con mi tía, ella me suplica que averigüe, que hable con los gobiernos para que los busquen. Ella tiene fe en que estén vivos», expresó Ajete Moreno.

Ajete Moreno, quien hoy reside en México, intentó varias veces hacer el cruce como balsero. Tres de ellas fue detenido por los guardacostas de Estados Unidos y devuelto a la Isla. En las otras ocasiones se vio obligado a regresar por condiciones de tiempo adversas.

«Lanzo un grito de auxilio a los gobiernos de Estados Unidos, Canadá, México, a la ACNUR y a la ONU, para que busquen por mar y tierra a estos 18 jóvenes. Sus madres, hermanas sufren. Guardan la esperanza de que estén a la deriva, pero vivos. Ellos solo buscaban la libertad», dijo Ajete Moreno.

Pidió también solidaridad a «los barcos que cruzan el Golfo de México y el Caribe».