El gobernador DeSantis criticó el ‘doble rasero’ de los demócratas en materia de inmigración este sábado durante una entrevista en el programa Watters World de la cadena Fox News.

El gobernador floridano, quien recientemente visitó Texas, habló sobre la incapacidad del presidente Biden para tomar medidas decisivas en la frontera sur y la hipocresía de los demócratas ante la inmigración cubana en el mar.


«Donde el gobierno federal está fallando, Texas tiene que dar un paso al frente, y Florida y otros estados están ayudando», dijo al presentador Jesse Watters.

DeSantis señaló que el aumento de inmigrantes no solo afecta a los estados de la frontera sur, sino también a lugares de Estados Unidos a los que se envían inmigrantes.

«La mayoría de las personas que son personas de Florida han admitido que su destino final es el estado de Florida», dijo. «Así que esto tiene enormes implicaciones no solo para nuestro país en su conjunto, sino para estados como el mío, donde muchas de estas personas terminarán viniendo ilegalmente».

DeSantis también dijo que la administración de Biden está ayudando a los migrantes a llegar a su destino deseado sin la aprobación de los gobernadores estatales.


«Cuando los entregan a los federales, lo que los federales están haciendo esencialmente es darles un boleto de autobús y dejarlos ir a donde quieran ir», dijo.

«Esto tiene grandes implicaciones para nuestras escuelas, nuestros servicios sociales, todas esas otras cosas», continuó DeSantis. «No se equivoquen al respecto, esta es una política deliberada para permitir que los inmigrantes ilegales viajen por todo el país en violación de nuestras leyes».

Sobre la emigración cubana dijo:

«Tienen argumentos cien veces más sólidos para la persecución política que sale de una dictadura comunista que los otros migrantes que están cruzando la frontera y que básicamente están cruzando la frontera porque quieren más oportunidades económicas».

Ante la situación en Cuba luego de las protestas del 11 de Julio, las autoridades federales estadounidense han advertido que no aceptarán un éxodo marítimo como el último en el 1994. La gran mayoría de los cubanos que son encontrados o rescatados en alta mar son deportados a Cuba a pesar de las consecuencias que ello implica para los migrantes.