Derroche de cinismo el del gobernante mexicano López Obrador, pidiendo al exilio cubano dejar el «resentimiento» y agachar la cabeza ante el régimen/Imagen de archivo

El gobernante mexicano Andrés Manuel López Obrador tuvo la osadía de pedirle a los millones de cubanos exiliados en Estados Unidos que olviden los «resentimientos» y bajen la cabeza ante el régimen de Miguel Díaz-Canel.

«Miguel Díaz-Canel representa a un pueblo que ha sabido como pocos en el mundo defender con dignidad su derecho a vivir libres e independientes, sin permitir la injerencia de ninguna potencia extranjera. Podemos estar de acuerdo o no con la revolución cubana y con su gobierno, pero el haber resistido 62 años sin sometimiento es una indiscutible hazaña histórica», expresó AMLO durante su intervención en el desfile militar por el 211 aniversario del inicio de las luchas por la independencia en ese país.


López Obrador muestra un gran cinismo y nos pide que olvidemos los muertos en el mar, intentando cruzar el estrecho de la Florida, los que han desaparecido en la selva huyendo del castrismo con la esperanza de llegar al norte, y los cientos de presos políticos que tenemos en las mazmorras de la dictadura, incluso menores de edad a raíz de los acontecimientos del pasado 11 de julio.

Un presidente injerencista y doble moral, porque sin embargo le pide a los mexicanos que guarden resentimiento contra políticos que ya ni siquiera están en el poder, y que no cuentan con crímenes de lesa humanidad como los dirigentes de la dictadura cubana, hay que recordar que en agosto pasado promovió una consulta popular para enjuiciar a cinco ex gobernantes que lo precedieron en su país.

«Esa isla debe ser considerada como la nueva Numancia, por su ejemplo de resistencia, y pienso que por esa misma razón debiera ser declarada patrimonio de la humanidad», sentenció.

Asimismo hizo un llamado al gobierno de EEUU para que sostenga un diálogo con el régimen basado en el «respeto mutuo».


«Ahora solo agrego que el gobierno que represento llama respetuosamente al gobierno de EEUU a levantar el bloqueo contra Cuba, porque ningún estado tiene derecho a someter a otro pueblo, a otro país, es preciso recordar lo que decía George Washington: «Las naciones no deben aprovecharse del infortunio de otros pueblos», dicho con toda franqueza se ve mal que el gobierno de EEUU utilice el bloqueo para impedir el bienestar del pueblo de Cuba con el propósito de que obligado por la necesidad tenga que enfrentar a su propio gobierno. Si esta perversa estrategia lograse tener éxito, algo que no parece probable, se convertiría en un triunfo vil y canallesco, en una mancha de esas que no se borran ni con toda el agua de los océanos», sentenció.

«Es tiempo de la hermandad y no de la confrontación, como lo señalaba José Martí, «el choque puede evitarse con el exquisito tacto político que viene de la majestad, del desinterés y de la soberanía del amor» ¡Qué viva la independencia de México! ¡Qué viva la independencia de Cuba! ¡Qué viva la independencia de todos los pueblos del mundo! ¡Qué viva la fraternidad universal!», concluyó con la típica oratoria de quien busca engatusar a las masas para aferrarse al poder.