Un ex empleado del Polo Científico de La Habana practicó violencia extrema hacia varios perros, denunció una colaboradora del grupo Cubanos en Defensa de los Animales (CEDA), Valia Rodríguez en las redes sociales, informa Diario de Cuba.

Rubén Marrero Pernas ahora se encuentra detenido por las autoridades, según una nota publicada esta semana en el grupo, junto a imágenes que lo responsabilizan de haberse filmado y fotografiado torturando, sodomizando y matando perros.

El hombre fue detenido el viernes pasado, y sus perros, un pastor alemán macho y un Rotweiler hembra, entregados a CEDA “para su atención veterinaria, evaluación y posterior ubicación en un hogar adoptivo responsable donde serán monitorizados por largo tiempo”, indicó Rodríguez.

Según otro comentario de la colaboradora de CEDA, hay evidencias de que el individuo aunque es sádico, “no está enajenado”, y hace estas atrocidades con un cómplice, que el grupo cree que salga a relucir en las investigaciones.


El Centro de Neurociencias de Cuba, donde trabajó Marrero Pernas, de acuerdo a Valia Rodríguez ha apoyado al CEDA desde un inicio con las investigaciones.

“Esperamos que RMP sea procesado como merece y que más allá de las ilegalidades reconocidas en la actual legislación, se comprenda el peligro de su psicopatía para toda la sociedad y se proceda como corresponde”, añadió la activista.

Rodríguez escribió además que espera que este caso del zoosádico cubano sirva de ejemplo, para entender la necesidad de una ley de protección animal en la Isla, y de lo relevante que debe ser que la misma aparezca incluida en la nueva Constitución cubana.

Otro activista de la red contra el Maltrato Animal Ángel Salvador comentó que una organización internacional de cuidado animal, le hizo llegar información del individuo cubano que bajo el alias Woof / Warg / Warg Schwarz divulgaba descripciones y materiales gráficos de violaciones de perros, y asesinatos en actos sexuales en una red oculta de citas, pornografía, zoofilia y sodosadismo en internet, en la que también participaban individuos con gustos similares en el exterior.

Según Salvador la “cacería” de Marrero Pernas tomó casi un mes, ayudados por más de 50 personas en diferentes partes del mundo, que recopilaron información y evidencias para capturar su identidad.

Y aunque hace más de un mes el material había sido entregado a las autoridades cubanas, las mismas no habían arrestado a Rubén Marrero Pernas.