Pasillos de la sala polivalente Kid Chocolate, La Habana (Imagen tomada de El Toque)

Autoridades cubanas están demoliendo la sala polivalente Kid Chocolate de La Habana para iniciar la construcción de un nuevo hotel de los militares cubanos, informa Diario de Cuba citando a El Toque.


La Kid Chocolate se construyó en apenas 21 días con las prisas de los Juegos Panamericanos de 1991, y sólo estuvo funcionando durante 27 años, la sala polivalente está ubicada frente al Capitolio y junto al cine teatro Payret.

GAESA pretende construir allí El Pasaje, otra instalación hotelera de las siete que han encargado a la compañía francesa Bouygues-Batiment en la zona, y de los cuales ya el Manzana y el Packard, todos de lujo se encuentran operando.

Los hoteles Packard, Prado y Malecón, Gran Hotel y Regis, se construyeron sobre las bases de inmuebles abandonados, en ruinas, sin embargo la Kid Chocolate se encontraba funcionando hasta agosto del pasado año, cuando fue sede de los torneos habituales de fútbol sala y competencias interbarriales.

La Bouygues y la Unidad de Construcciones Militares (UCM) de la cúpula militar castrista se encargarán de edificar El Pasaje, otro hotel que pertenecerá al conglomerado empresarial de los militares Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), que controla más del 60% de la economía cubana.


Esta sala polivalente tenía el único tabloncillo volado de Cuba, en el segundo nivel, además Diario de Cuba apunta, «era centro del movimiento deportivo habanero».

La Kid Chocolate acogía el 70% de los eventos deportivos celebrados en La Habana, ya fueran torneos de balonmano, boxeo, fútbol sala, levantamiento de pesas, ajedrez, lucha o judo.

Según el blog Cuba en la Memoria, el Hotel PASAJE, construido en 1871 por la familia Zequeira y Zequeira en lo que se llama el Paseo de Martí o Paseo del Prado; fue el primer hotel en Cuba que contaba con un elevador hidráulico, en 1982, convertido en cuartería se terminó derrumbando.

En los ’90 con la euforia de Fidel Castro para que Cuba organizara los Juegos Panamericanos, se construyó la sala para albergar el torneo boxístico. 

Al cerrarse la Kid Chocolate, el Gobierno cubano no le notificó ni a los vecinos, ni a los trabajadores, tampoco a la dirección del centro que continuó trabajando, y hasta contaba con presupuesto para el curso 2018-2019, en septiembre.

A fines de año llegó una brigada del INDER y desmanteló la sala polivalente, que aunque sede de diferentes eventos, se encontraba deteriorada por falta de mantenimiento.