Antiguamente el piropo, una de las expresiones más genuinas de lo cubano, se caracterizaba por el ingenio, y la gracia, pero siempre fueron usados con respeto, o casi siempre; sin embargo en los últimos años Cuba ha sufrido un gran deterioro en todos los aspectos, el piropo no ha sido la excepción, ya no es un gesto de galantería o un recurso de conquista, ahora parece más bien acoso sexual callejero.


Creo que toda cubana en el extranjero extraña de alguna manera los piropos, y también guarda en su memoria los más bonitos que le han dicho.

“Cariño camina por la sombrita que en el sol se derriten los bombones”, “Eres tan dulce que sólo con mirarte engordo”, o “Hay cubanas tan monumentales que merecen ser declaradas patrimonio nacional”, son frases que ya dejaron de escucharse entre los nacionales; lo grosero abunda, y está de moda para desgracia de las mujeres, Martí Noticias entrevistó a algunos con respecto al tema.

La población subrayó que en las calles y lugares públicos se pueden escuchar lo que sea, desde los que elogian la sensualidad femenina hasta otros que logran ser bastante grotescos.

Daniela Cabrera Miranda dijo: “Te dicen perra en la calle, como si fueras un animal”, y añadió, “después de todo hay que reírse, pero las ganas de virarse para atrás y contestarle y meterle un gaznatón nos sobran”.


Su amiga Gabriela Rodríguez Martínez expresa: “Es increíble. Es una falta de respeto constante y sonante”.

Un joven próximo al Puerto de La Habana vocifera: “Coño, tremenda cola, ñooo. Qué cantidad de curvas mama, yo no tengo frenos, se me acaba la gasolina”.

Y ese que nos parece atrevido se queda corto en comparación con otros; la cuestión también ha sido abordada por medios de prensa oficialistas, como el portal Cubasí que realizó un trabajo hace unos años en donde cuestiona lo obsceno que contienen los halagos.

Katlyn Machado López, dijo para este medio: “Uno mira para un lado, trata de evitarlo (…) incluso si andan (con ropa) muy corta o enseñan mucho como que (los hombres) se ven tentados, pero imagínese usted si uno tiene que estar midiéndose en la forma que uno se viste para que no se meten con uno”.

Yosvanny Milanés Díaz confesó: “El ambiente cultural en el cual nos estamos desarrollando, la música que escuchamos puede influenciar de cierta manera, las ideas a las cuales estamos siendo susceptibles, puede determinar la forma en que adoptemos y nos dirigimos hacia los demás”.

“Esa es la base por la que muchas veces nos comportemos o determina que nos comportemos más o menos vulgar (…) Los niños se parecen más a sus tiempos que a sus padres”, añadió el joven.

Los hechos en la Mayor de las Antillas están relacionados con una campaña mundial que celebró el pasado sábado el Día Internacional de la Eliminación de la violencia contra la Mujer; y con un fenómeno que se propaga a nivel mundial, sobre todo en América Latina.

Países como Cuba, deben tomar acciones para poner un freno a la violencia machista, es necesario defender a las víctimas y castigar a los responsables.

El mal está enraizado, pese a que el Gobierno comunista decretó la igualdad de oportunidades y derechos entre ambos sexos hace más de cincuenta años.

Para recordar algunos de los viejos piropos, aquí va un vídeo.

(Con información de Martí Noticias)