A pesar de los intentos del gobierno de Cuba de vender la idea al mundo de que las cosas en la isla están cambiando todo es una gran mentira.


Los cubanos siguen siendo tratados como ciudadanos de segunda clase, ya no solo en temas tan importantes como la libertad de elegir su destino sino tambien en cosas tan simples como rentar una moto acuática en Varadero.

«De vacaciones en Varadero mi hijo Diego,lo único que me pide es montar en moto acuática,yo confiado de poder se lo prometo,nos dirigimos al lugar de renta y nos encontramos con la noticia que el servicio esta prohibido a los cubanos» relató Reymel Delgado Rodriguez quien indignado por lo absurdó de la prohibicion se quejó en las redes sociales.

«Cuando reclamo,los muchachos en muy buena forma me muestran este documento,mi hijo,un poco contrariado me pregunta”Papá si ellos (señalando a turistas foráneos)pueden por que nosotros no? Si es muy caro y no lo puedes pagar lo entiendo» relató.