La noticia de un cambio en las regulaciones para los dueños de negocios privados en Cuba está avanzando lentamente por las calles de La Habana, donde muchos temen que el control del gobierno sea demasiado estrecho dada la deteriorada economía de la isla.

Los cubanos que trabajan en el sector privado están tratando de comprender las complejidades de las nuevas regulaciones.

Los cubanos en las calles ya son muy críticos de lo que muchos creen que es la regulación más perjudicial que existe. A los que están en el sector privado solo se les permitirá tener una licencia para un negocio.

Antes de que las autoridades cubanas congelaran las licencias en agosto del año pasado, se le permitía tener cinco.


En la economía administrada y fuertemente centralizada de Cuba, el gobierno ha dejado en claro que el propósito del sector privado no es acumular riqueza. Pero especialistas advierten que una economía débil y necesita un sector privado saludable.

Los analistas dicen que funcionarios cubanos están en desacuerdo con la nueva política. Algunos en el Partido Comunista quieren un sector privado fuerte, y otros se oponen.

La semana pasada, funcionarios cubanos dijeron que las nuevas regulaciones iban a mejorar la industria del taxi privado. Las regulaciones establecen rutas específicas y permiten a los conductores obtener combustible a costos más bajos a cambio de reducir las tarifas. Pero los conductores ya se están quejando.