La Zona Libre de Colón (ZLC) de Panamá, tiene un nuevo modelo de negocios enfocado al e-commerce y la búsqueda de nuevos mercados como el cubano, para alcanzar buenos resultados, reporta EFE, que aunque modestos por el momento, Panamá quiere garantizar la supervivencia de este emporio libre de impuestos, el más grande de América Latina ubicado en el país centroamericano.


El gerente de la ZLC, Manuel Grimaldo dijo a EFE en una entrevista: “Al mercado cubano se le está otorgando más de 1.000 visas estampadas cada mes, ya que hay más de 15.000 que vienen a la ZLC para comprar y enviar su mercadería a su país”.

“Ese mercado cubano de a pie que viene a Panamá representa actualmente unos 100 millones de dólares solo en compras dentro de la ZLC. Estos vienen a reemplazar las bajas que se dieron con Venezuela y Colombia”, añadió.

De muchos de los productos que llevan a la Isla los cubanos que compran en Panamá, y que luego los revenden en Cuba, se abastece el sector privado.

Aunque el régimen cubano mantiene un control estricto sobre los mecanismos para adquirir materias primas y/o insumos, limitando la capacidad de realizar importaciones de carácter comercial.


El Gobierno cubano utiliza el eufemismo cuentapropista, para evitar la palabra sector “privado”; darle alas a los emprendedores, como les llama Estados Unidos, para el castrismo sería el fin, es por eso que los negocios privados en la Isla tienen poco margen de desarrollo, y los cuentapropistas están maniatados.

Una de las formas de burlar el control estatal, es comprar mercancías en Panamá, o al menos intentarlo.

(Con información de Diario de Cuba)