A partir de este viernes los cubanos residentes en el exterior podrán emitir sus criterios y propuestas sobre el proyecto de nueva Carta Magna de la Isla, dio a conocer la Cancillería, aunque el régimen ya ha aclarado que no prevé posiciones contrarias a su elección de sistema.

El sitio web Nación y Emigración, una página que permite a quienes viven fuera realizar “propuestas y comentarios” en torno al texto aprobado el 22 de julio por el parlamento cubano ya está activa, según el Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX).

El principal objetivo de esa iniciativa supuestamente es “contribuir, con (…) criterios y sugerencias, al desarrollo de una sociedad socialista”.

Un vídeo tutorial que explica los pasos a seguir para garantizar la participación efectiva se ha difundido según el MINREX.


El régimen castrista espera que los casi 1. 400.000 cubanos dispersos por unos 120 países se involucren en el proceso, donde además con sinceridad su opinión no será tomada en cuenta.

Las autoridades han dicho que se trata de un proceso “inédito en la historia de la Revolución” y lo han presentado como muestra de “la voluntad del Gobierno de contar con la opinión de (…) cubanos residentes en el exterior”.

Entre el 13 de agosto y el 15 de noviembre, tutelado por el Partido Comunista Cubano (PCC) se lleva a cabo la consulta popular, y el proceso enmarcado dentro de la misma.

De hecho no entra ni en discusión que el PCC siga siendo la organización rectora de Cuba, y han mencionado que el Partido estará por encima del texto constitucional.

Ernesto Soberón, director de Asuntos Consulares y Cubanos Residentes en el Exterior (DACCRE), mencionó que “la oportunidad de opinar desde el extranjero comenzó unos días después de la necesaria creación de todas las condiciones técnicas para el proceso online”.

El funcionario insistió que “mientras mayor sea la participación en Cuba y en el exterior, mayor será el éxito de este proceso, porque la construcción de una nueva carta magna requiere la intervención de muchos saberes”.

En un marcado interés por atribuirle visos democráticos y legitimar una Constitución ilegítima, el régimen cubano dice que la participación de los cubanos que residen fuera de la Isla sobre el proyecto es “una prueba fehaciente de la continuidad de la política soberana de seguir fortaleciendo los vínculos entre la Revolución y los cubanos que viven fuera de su país de origen”.

Quienes pretendan participar deberán proporcionar datos como el nombre y el número de pasaporte para emitir criterios.

(Con información de Diario de Cuba)