Semanas atrás el intelectual cubano Carlos Alberto Montaner declaraba en un audio que aunque funcionarios de la inteligencia cubana y el Partido Comunista de Cuba (PCC) están pendientes a las elecciones en todo el orbe, las de EEUU les interesan mucho más, queriendo siempre que pierdan los cubanoamericanos inmersos en la política de los Estados Unidos.

Montaner decía que al régimen cubano no le importa que ganen republicanos o demócratas, le interesa que no ganen sus más fervientes opositores, los legisladores de origen cubano.

Sin duda entonces el Gobierno cubano le da la bienvenida a los demócratas recién elegidos en el sur de la Florida, Donna Shalala se hará cargo de la sede del Distrito 27 del Congreso de la Representante Ileana Ros-Lehtinen, y la Demócrata Debbie Mucarsel-Powell eliminó al Representante Carlos Curbelo para representar al Distrito 26.

Para el analista político cubano Carlos Alzugarray, la victoria de las dos demócratas significa «primero un reflejo de los cambios demográficos», y luego que «los votantes cubanoamericanos en Miami ya no son todos republicanos conservadores, y no todos apoyan el embargo de los Estados Unidos».


Mientras los republicanos expandían su mayoría en el Senado, los demócratas se apoderaron de la Cámara, por lo que vale hacer un apartado, sólo el Congreso es capaz de eliminar el embargo estadounidense.

El representante Mario Díaz-Balart, un republicano cubano-estadounidense que ha representado al Distrito 25 de Florida desde 2002, protestó por la política de reincorporación del ex presidente Barack Obama, y apoyó la decisión del presidente Donald Trump de reducir los servicios en la embajada de los Estados Unidos en La Habana, por los ataques acústicos que afectaron la salud de diplomáticos estadounidenses.

Diaz-Balart fue reelegido por un amplio margen el martes, y su apoyo al embargo de los EEUU continuará siendo una prioridad; es una posición que está profundamente arraigada en el legado de su familia.

Su tía paterna Mirta Díaz-Balart fue la primera esposa de Fidel Castro; su padre, Rafael Díaz-Balart, sirvió en la Cámara de Representantes de Cuba durante la presidencia de Fulgencio Batista. Fundó La Rosa Blanca, una organización anti- Castro. Díaz-Balart padre murió en su casa en Key Biscayne en 2005.

Mario Díaz-Balart cuenta con el apoyo del senador Marco Rubio, y de los reelegidos senadores cubanoamericanos Ted Cruz y Bob Menéndez.

También es probable que cuente con Rick Scott, el ex gobernador de Florida que se postuló contra el senador demócrata Bill Nelson.

Antes de la elección, John Bolton, el asesor de seguridad nacional de Trump, visitó la histórica Torre de la Libertad de Miami para pronunciar un discurso denunciando la «troika de la tiranía», un término que usó para describir a los gobiernos socialistas aliados de Cuba, Venezuela y Nicaragua.

Algunos expertos en Cuba creyeron que el discurso de Bolton fue un llamado a los votantes cubanos en el sur de la Florida a elegir a los partidarios de Trump, como la republicana María Elvira Salazar, periodista cubano-estadounidense nacida en Miami.

Según Alzugarray, «eso no pareció funcionar».

Shalala venció a Salazar a pesar del respaldo de la Asociación de Veteranos de Bahía de Cochinos.

(Con información de Local 10 News)