Prudencio Loyrafuls. Foto: Michigan Department of Corrections

Un cubano que cumplió una condena de 30 años por tráfico de drogas se ha salvado de la deportación después de que el gobierno federal se negará a deportarlo pero la decisión a molestado a las autoridades locales de Michigan porque se han visto obligados a mantenerlo con dinero público.

La condena a cadena perpetua de Prudencio Loyrafuls por delitos relacionados con drogas se redujo en diciembre por el entonces gobierno. Rick Snyder, una decisión excepcional lo hizo elegible para ser liberado después de 30 años en prisión. La junta de libertad condicional sabía que el hombre de 72 años no era un ciudadano de los Estados Unidos y pensó que las autoridades federales lo recogerían y lo sacarían de las manos del gobierno estatal reportó la agencia AP.


Pero el Servicio de Inmigración y Aduanas de los Estados Unidos dijo que no lo deportaría.

El Departamento de Correccionales de Michigan lleva semanas tratando de encontrar una solución para el cubano que no habla mucho inglés y usa una silla de ruedas. Desde que obtuvo la libertad condicional en enero, se ha alojado en un hospital de la prisión en Jackson y ha sido trasladado entre las cárceles de Muskegon y los suburbios de Detroit.

Un vocero estatal dijo que la junta de libertad condicional creía que Loyrafuls no era una amenaza para la seguridad pública, un factor clave en cualquier liberación. Pero Gautz reconoció que la deportación también era una consideración, cuando la junta examinó su solicitud.

«Si otro país lo iba a devolver, ese es un individuo menos que los contribuyentes aquí tienen que pagar y cuidar», dijo el vocero.


Fue declarado culpable de tráfico de cocaína en el condado de Macomb y condenado a cadena perpetua en 1989, nueve años después de ingresar a los EE. UU. Loyrafuls no era un preso modelo: tenía 32 multas de mala conducta.

El Departamento de Correccionales posteriormente ha trabajado para enviar a Loyrafuls a algún lugar. Se supone que lo colocarán en un centro de vivienda asistida esta semana, dijo la portavoz Joelle Craddy.